Revista de Cultural Survival Quarterly

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Hay una serie de valores culturales y creencias vinculadas al océano en la comunidad nativa hawaiana, pero dos han sido particularmente notables en términos de cultura y gobierno en los años recientes. Una es que el océano es una carretera, una fuente de conexión entre las personas del Pacífico y el mundo. Otro significado común para las comunidades rurales cercanas a la costa es que el océano es nuestra nevera, y que tenemos un kuleana -un derecho y una responsabilidad: cuidarlo.
Los océanos juegan un papel fundamental para la vida en la tierra, proporcionando más del 70 por ciento del oxígeno que respiramos y más del 97 por ciento del suministro de agua del mundo, sin mencionar que es una fuente de comida. Sin embargo, nuestros océanos están bajo amenaza, con solo una pequeña fracción del 3.4 por ciento, protegida. Hemos visto inquietantes imágenes de islas de plástico y basura flotando en el océano; tortugas con pajillas de plástico atoradas en sus fosas nasales y, pájaros muriendo debido a la cantidad de basura consumida y desechada.
¿Qué semilla podemos sembrar juntos hoy, que pueda hacer la diferencia para el futuro de la Cumbre del Agua de los Pueblos Indígenas?, Thorne LaPointe, de 26 años, preguntó a un grupo de unos 50 jóvenes, ancianos y defensores indígenas en la Mni Ki Wakan inaugural en la décima Cumbre de los Pueblos Indígenas del Mundo celebrado del 31 de julio al 2 de agosto de 2017 en Minneapolis.
Norton Dowries (Langebaan), Cabo Occidental, Sudáfrica Nací y me crié en Langebaan, en el área donde ahora están los restaurantes. Mi lugar de nacimiento es donde ahora frecuentan los turistas, y esto es algo que me molesta. Pertenezco a una organización llamada Coastal Links, y otra organización llamada Masifundise. Estas organizaciones son las que nos enseñaron a cómo seguir ganándonos la vida como pescadores.
Cincuenta y siete años después de que la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales fuera adoptada por los Estados miembros de las Naciones Unidas, todavía quedan diecisiete territorios no autónomos, de los cuales un número no despreciable son islas separadas por océanos de sus respectivos gobernantes coloniales.
En los días anteriores a la llegada a las costas del Caribe por Cristóbal Colón en 1492, el Mar Caribe era referido como Atabeira (Ah-tah-bay-rah) por los Pueblos Indígenas Taínos. El término se usa para describir una poderosa y generosa Madre Tierra, que, para los isleños indígenas, se manifiesta en más que solo tierras; ella es la dadora de vida de aguas del abundante mar. Esto fue, y continúa siendo para algunos una relación espiritual armoniosa que une a los pueblos que toman en cuenta la vida que hay arriba y debajo de las aguas.
Durante al menos 25,000 años, los antepasados ​​de las personas Wampanoag han vivido en Aquinnah (Gay Head) en la isla de Noepe (Martha's Vineyard, Massachusetts), persiguiendo una economía tradicional basada en la pesca, la horticultura y la recolección silvestre. En la historia de origen de la Isla de Aquinnah Wampanoag, los seres benévolos gigantes, Moshup y su esposa Squant, crearon Noepe y las islas vecinas y, cazaban ballenas para el sustento de la gente. Se cree que continúan presidiendo el destino de la gente.