Respetando el mar – Una conversación con Elizabeth James-Perrry

Durante al menos 25,000 años, los antepasados ​​de las personas Wampanoag han vivido en Aquinnah (Gay Head) en la isla de Noepe (Martha's Vineyard, Massachusetts), persiguiendo una economía tradicional basada en la pesca, la horticultura y la recolección silvestre. En la historia de origen de la Isla de Aquinnah Wampanoag, los seres benévolos gigantes, Moshup y su esposa Squant, crearon Noepe y las islas vecinas y, cazaban ballenas para el sustento de la gente. Se cree que continúan presidiendo el destino de la gente.

Los europeos llegaron a Noepe hace 400 años. Poco a poco, los asentamientos ingleses en la isla afectaron a las comunidades aborígenes del océano a través de la relación con la tierra, la persecución religiosa, la servidumbre por deudas y las enfermedades. En el siglo XIX había 3 comunidades nativas en Martha's Vineyard: Aquinnah, Christiantown/Manitootawun y Chappaquiddick. Aquinnah fue la más poblada y organizada, y capaz de mantener cierto control sobre su tierra debido en parte a sus ingresos por las operaciones marítimas mundiales, cosechas de arándano, ventas de arcilla y turismo. En el siglo pasado, más tierras nativas se han perdido a medida que los miembros de las comunidades se han enfrentado a la presión económica para vender sus tierras y han abandonado la isla por completo, regresando a su patria según el tiempo y cuando los recursos les permiten.

La tribu Aquinnah Wampanoag trabajó para su reconocimiento federal en los años 70 y 80, y finalmente lo recibieron en 1987. La tribu continúa la lucha para proteger sus derechos como Nación soberana. Hoy operan un criadero de crustáceos en donde cultivan ostras, entre otros emprendimientos.

Cultural Survival habló con Elizabeth James-Perry, una miembro de la Tribu Aquinnah de Wampanoag sobre los problemas que enfrentan sus comunidades de las costas. James-Perry es licenciado en biología marina y es la codirectora federal en la tribu del Organismo de planificación del Océano Regional Noreste. Ella es también artista y escritora, y se enfoca en los estilos de vida tradicionales de Wampanoag y su cultura contemporánea.

CS: ¿Qué significa el océano para tu comunidad?

Elizabeth James-Perry: Como parte de los Aquinnah Wampanoag, nuestras historias antiguas más importantes abordan la glaciación, las pérdidas posteriores y el trauma debido a los derretimientos y períodos del rápido aumento del nivel del mar, por lo que hay un registro de eventos pasados en esta región que recordamos rutinariamente. Las ceremonias refuerzan estas conexiones. Nuestra cultura nos enseña a tener un respeto saludable por el mar, y desde hace tiempo hemos construido nuestras casas por ella y sobre ella, disfrutando de la comida y de los recursos vegetales y minerales, del arponear y pescar con redes y anzuelos, de las almejas, del nadar, bucear y viajar cómodamente en cayucos a muchos de los lugares que necesitábamos o queríamos ir. Es interesante pensar en viajar en barco por miles de años en lugares que una vez fueron prósperas comunidades nativas y centros de comercio. Esta forma de vida continuó de manera ininterrumpida por mucho tiempo.

Durante y después de la colonización, las tribus continuaron subsistiendo con moluscos y crustáceos y materiales de construcción como grandes maderas arrastradas por las corrientes. Los pueblos tribales durante siglos han trabajado como respetados capitanes de mar, comerciantes, balleneros y en la marina de los Estados Unidos. Nuestras formas de vida se incorporaron a la economía local a través de los peces, con el aceite de esturión y de ballena, y wampum siendo aceptado como moneda. Los derechos de playa y rutas de acceso a la misma, así como los derechos a las ballenas fueron protegidos por nuestros ancestros, quienes sabían de su importancia. La gente siguió identificándose con los clanes oceánicos, con apellidos como Sturgeon y Seahorse para reconocer nuestra creencia en merpeople. Las palabras relacionadas con el océano y la pesca Wampanoag abundan, y algunas fueron incorporadas al idioma inglés de manera completa o en forma parcial: palabras como calamar,”chum”[H1] , “tautog[H2] , de la cual la mayoría de los habitantes de Nueva Inglaterra ni siquiera se preguntan un instante sobre los orígenes de las mismas, sin reconocer la cantidad del trabajo que se requiere realizar de manera conjunta para intercambiar palabras de esa manera. Lo mismo es también con el conocimiento de las corrientes y la navegación, o recetas como el clambake, sopa de almejas de Nueva Inglaterra y pan de maíz, o bacalao y frijoles.

CS: ¿Cuáles son las amenazas que enfrenta el océano y las personas de su comunidad que dependen de éste?

EJP: La sobrepesca comercial ya ha causado extinciones ocurridas en los últimos 400 años más o menos, y han reducido enormemente el salmón, esturión y arenque, que son importantes para el sustento tribal de la temporada. Las prácticas de pesca han impactado en la pastinaca y otras áreas que funcionan para apoyar las diversas etapas de vida marina, pasando por las fases de huevo, larva, juventud y adultez. El incremento de la acidez del océano que dichas áreas serán inhóspitas para la vida, lo que es una preocupación seria. El aumento del nivel del mar, el calentamiento de las aguas y mayores tormentas también han impactado la isla de Martha's Vineyard, Nomans, las pequeñas islas cercanas de Elizabeth, Nantucket, y territorios de Wampanoag en general. La erosión está sucediendo, y mientras eso ocurre, sedimentos empapados de contaminación de las áreas desarrolladas se mezclan directamente en el océano. Algunos lugares, conocidos como "tierra de nadie", fueron usados como sitios claves para dejar armamento sin explotar y descargar, posiblemente químicos radioactivos y peligrosos. Estas son cosas de las cuales los miembros de la tribu se preocupan.

Hemos encontrado otras amenazas, como derrames de petróleo, que son perjudiciales para muchas formas de criaturas marinas con importancia cultural. Muchos miembros tribales dependen del océano para su sustento, como pescadores y mujeres. Como comunidad, nos hemos tenido como alimento de las algas marinas, pelágicas y peces de aguas profundas, crustáceos, equinodermos y varias especies de almejas. Alguna vez, en esta lista se incluyeron abundantes ballenas, tiburones, pájaros, tortugas y a veces, focas. Los cambios de distribución de especies fuera de Aquinnah también están ocurriendo con especies intolerantes al agua cálida, como la platija de invierno, el bacalao y la langosta, quienes han migrado al norte de manera gradual. Hay impactos perjudiciales para nuestros preciosos mamíferos marinos que tienen límites muy específicos de tolerancia para las vibraciones de sonido. La acidificación y las áreas específicas para reunirse, alimentarse y viajar están apareciendo a medida que más y más plataformas continentales externas se desarrollan para turbinas eólicas. No está claro cómo esto afecta a los tiburones, pero se me ocurre y me pregunto para quién será toda esa energía si hay muy poca comida nutritiva para los seres humanos que se puede obtener del océano o del agua dulce, e incluso de la tierra, ya que la calidad del suelo también disminuye.

Hay una terrible ironía allí, pero nuestra cultura tradicional nos mantiene alejados de crecer amargados y cínicos. Recordamos la abundancia y estamos agradecidos con la Madre Tierra por todo lo que nos ha proporcionado en el pasado, lo que nos da en el presente y, con suerte, lo que nos dará en el futuro. La gente de Aquinnah ha tenido que adaptarse y cambiar por innumerables miles de años. No damos las cosas por sentado y sabemos del cuidadoso trabajo de todos los que lideran para recopilar información, limpiar nuestros desastres y respetar la vida y los procesos oceánicos que deben suceder de por vida, porque sabemos que continuarán.

CS: ¿Cuáles son algunas soluciones locales en las que la tribu está trabajando?

EJP: La restauración del hábitat mediante la plantación de zostera marina en canales de agua de la tribu, el monitoreo de la calidad del agua, la estabilización de dunas, la eliminación de especies invasivas, las limpiezas anuales, los estudios de especies de peces con cámaras subacuáticas en la carrera de arenque y repoblación del pez lenguado de invierno, el monitoreo de moluscos y crustáceos y, la educación son solo algunos de los proyectos que el Departamento de Recursos Naturales Aquinnah ha emprendido a lo largo de los años. Como tribu federal tenemos una relación de gobierno a gobierno con el gobierno federal, teniendo el derecho y la responsabilidad de consultar en varios proyectos que ocurren en nuestras tierras ancestrales y canales de agua, incluyendo el desarrollo y la extracción de arena de cerca de la costa hacia la plataforma continental exterior 2. Proporciona una forma de hacer preguntas, expresar nuestras preocupaciones y perspectivas, y considerar formas de proteger el océano y la vida en él para que las futuras generaciones de personas de Wampanoag disfruten de ello.

CS: ¿Cómo puede el conocimiento indígena considerarse de valor en la ciencia occidental en la creación del cambio y protección para el planeta?

EJP: el conocimiento indígena se puede caracterizar de manera diferente al de la ciencia occidental. Tiene que ver con cuidado, observación respetuosa y cooperación con sistemas naturales para un futuro. Sí, hay economías nativas, pero de alguna manera esos sistemas de comercio no están autorizados para dominar otras preocupaciones. La avaricia no es un rasgo que se motive en la comunidad nativa. Es una elección consciente alejarse de lo arriesgado, de las actitudes derrochadoras hacia la naturaleza.

CS: ¿Cuáles son los próximos pasos para abordar el cambio climático y la protección del océano, y cuál es el papel de los Pueblos Indígenas?

EJP: Es importante tener respeto e igualdad y encontrar formas de apoyar nuestra continuidad como una cultura única en Martha's Vineyard, en un saludable Océano Atlántico. La inclusión de los líderes tribales, portadores de cultura y especialistas ambientales, es la clave. La consulta significativa es esencial: las tribus tienen una cantidad limitada de miembros, fondos y recursos. Mi ciudad y Estado están actualmente demandando a mi tribu por pelear contra cualquier tipo de desarrollo económico que no nos permita ser auto-suficientes y cuidarnos unos a los otros y a nuestra tierra. Esto es ejemplo de una relación no recíproca, compartimos información, pero en realidad, ganamos casi nada. Sin embargo, seguimos compartiendo.

La esperanza es que, en el futuro, las personas hayan pasado por algunos cambios materiales para abarcar formas más diferentes y cuidadosas de hacer las cosas, y considerar las relaciones recíprocas con Tribus federales. Siempre vamos a ser las personas originarias, pero de manera relativa, pocas personas no nativas se han tomado el tiempo para entender qué significa esto, y mucho menos han aprendido a respetarlo; para trabajar con, y no en contra sus vecinos tribales para proteger el planeta.

 

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