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Revista de Cultural Survival Quarterly

Artículos

En 2016, Michelle Schenandoah, integrante de la Nación OnΛvyota’:aka (Oneida), Clan del Lobo, de la Confederación Haudenosaunee, fundó Rematriation (Rematriación), una organización sin fines de lucro liderada por mujeres Indígenas y con sede en Siracusa, Nueva York.

 

​​Dra. Lyla June Johnston (Diné/Tsétsêhéstâhese)  es música, escritora, organizadora comunitaria y miembro de la junta directiva de Cultural Survival. Integra sus estudios de Ecología Humana en Stanford, sus estudios de posgrado en Pedagogía Indígena y la cosmovisión tradicional con la que creció para dar forma a su música, sus perspectivas y sus propuestas.

 

La cuenca del río Seal, en lo que hoy es el norte de Manitoba, Canadá, abarca 12 millones de acres prístinos de bosques, humedales, lagos, arroyos y ríos que sostienen especies emblemáticas como osos polares, glotones, lobos grises y caribúes de la tundra. También es un sitio de reproducción y de escala migratoria de importancia crítica para millones de aves de cientos de especies. Reconocida como una de las últimas cuencas ecológicamente intactas que quedan en el mundo, cubre 50 000 kilómetros cuadrados de bosque boreal y tundra.

 

En el verano de 1995, mientras más de 100 delegadas Indígenas se reunían en Beijing para la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, una revolución silenciosa comenzaba a tomar forma. Ese mismo año, mujeres Indígenas celebraron encuentros continentales, sembrando las semillas de una red global. En Quito, Ecuador, formaron el Enlace Continental de Mujeres Indígenas de las Américas (ECMIA) para unir a organizaciones de todo el continente americano. En Agadir, Marruecos, establecieron la Organización de Mujeres Indígenas Africanas (AIWO), creando una voz panafricana.

 

Cuando me preguntas por la valentía de las mujeres Nama, te diré que habita en historias no contadas, en sus curvas, cuando se balancean, el viento se mueve con ellas, tan seguras en su andar que su valentía jamás pasa desapercibida. Basta una mirada a su rostro, a las arrugas que las cubren con un profundo conocimiento que ondea en sus pieles; esos rostros que fueron descritos por un escritor en 1968 así: “La nariz es ancha y apenas se distingue en su base, lo cual nos parece feo”.

 

En el ámbito del cambio climático, las mujeres Indígenas son defensoras, agentes de adaptación, activistas y forjadoras de cambio. Su labor conlleva graves riesgos de represalias por parte de actores estatales y corporativos, como el mundo pudo constatar con el asesinato de alto perfil de Berta Cáceres (Lenca), en 2016, en Honduras. Al menos 146 personas defensoras de la tierra y del medio ambiente fueron asesinadas o desaparecidas en todo el mundo en 2024 por defender sus tierras, sus comunidades o el medio ambiente, según el informe más reciente de Global Witness.

 

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