El Amor al Arte nos tiene al Aire: Radio Gi ne gä bu he th’o

December 06, 2019

Los Hñähñus, son un pueblo originario del altiplano de la zona central mexicana. Aunque popularmente se les conoce como la cultura Otomí, no todos se identifican precisamente con esta palabra, sino más bien, con diferentes variantes dependiendo la región en la que habitan, como Ñuhu, Ñhato, Ñuhmu, Ñöñho entre otros. Actualmente, viven en los estados de Hidalgo, México, Querétaro, Veracruz, Puebla, Guanajuato y Jalisco. Además, miembros de diferentes comunidades Hñähñus han migrado para trabajar en los campos agrícolas u otras actividades y ahora, viven permanentemente en estados como en Pachuca, Tulancingo, Puebla, México, Toluca, y Tlaxcala.  Esta cultura vive a través de su arte, idioma, música y sobre todo en su resistencia ante la constante migración laboral y el desplazamiento, debido a la urbanización y compañías de extracción, lo cual ha cambiado poco a poco a la comunidad y provocado la insostenibilidad de muchas parcelas que han sido afectadas por los contaminantes industriales o por la disminución del terreno de siembra. A pesar de ello, los Hñähñus tratan de mantener su fortaleza como pueblo a través de la organización y otros medios para enfrentar estas problemáticas. 


Como parte de esta lucha, nació la La Radio Cultural Comunitaria Gi ne gä bu he th’o, (que significa en idioma Hñähñu, Queremos Seguir Viviendo), en la frecuencia XHDCC 97.3 FM. Ellos transmiten desde sus instalaciones ubicadas en la comunidad de San Ildefonso Chantepec, municipio de Tepeji del Río, en el Estado de Hidalgo, México. Esta comunidad se encuentra justo en la zona industrial del sureste del estado de Hidalgo, a tan solo 90 km. de la ciudad de México. A pesar de la gran influencia por la zona urbana e industrial, esta comunidad aún mantiene su lengua Hñähñu, una variante única y milenaria, como lo indica Yolanda Lastra, lingüista investigadora de la sección de Antropología del Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM.

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Ya desde hace algún tiempo, actores internos y externos, habían comenzado a realizar acciones para la promoción cultural y derechos humanos del pueblo Ñhañu, las cuales se fueron encaminando para desarrollar un proyecto radiofónico con el fin de fortalecer la lengua, la cultura y mejorar la labor a un nivel regional para la diversidad cultural, la inclusión y la no discriminación hacia lo Indígena.  Hicieron el primer intento de radio en una casa particular pero lamentablemente, llegó el ente encargado de licencias de radio y tuvieron que cerrar la radio.  No se dieron por vencidos, y los interesados en el proyecto siguieron organizándose, capacitándose hasta lograr el permiso de las autoridades correspondientes en julio de 2005, situación que generó mucho entusiasmo en la comunidad y en los miembros de la asociación fundadora de la radio. 

 

Contar con este permiso facilitó la apertura de la radio y la obtención de los recursos necesarios para instalar la planta transmisora, una cabina de producción y para continuar con el desarrollo de capacidades y habilidades. La transmisión presenta contenidos variados que van desde música tradicional y regional de México con series diversas relacionadas a la vida del campo, la madre tierra, el medio ambiente, música Indígena de México y el mundo con saberes de otros pueblos Indígenas, música ranchera, y/o de banda moderna, grupera, con cápsulas relacionadas con los días nacionales, mundiales e internacionales, derechos humanos, ecología, equidad de género, ciudadanía y salud.

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Además de ello, durante los fines de semana o las vacaciones la radio transmite un programa infantil llamado “Zapatito Blanco”, con música infantil, juegos tradicionales, cuentos, leyendas. Los jóvenes comparten Rock and roll y otros géneros juveniles con cápsulas de interés para jóvenes, mujeres y hombres, y reflexiones para la vida cotidiana. También se transmiten series radiofónicas largas, generalmente de una hora, con historia de diferentes países del mundo, de pueblos indígenas, un noticiero con notas enfocadas a temas sobre los pueblos indígenas, Boleros y baladas románticas con poemas de 30 minutos finalizados por conciertos de música clásica.

 

Han pasado ya 12 años desde que la radio inició su transmisión y durante este tiempo se ha logrado incidir en la construcción de una mayor inclusión e interculturalidad en la zona, en la apreciación de lo valioso de la lengua materna, y la importancia de hablarla, conservarla y desarrollarla aún con los obstáculos que enfrentan todos los idiomas de los pueblos originarios ante el dominio del idioma español. La radio además ha dado el ejemplo a otras radios en la región para abordar temas sobre días nacionales, internacionales y mundiales vinculados sobre todo a los derechos humanos y culturales.

 

Otro de los logros es que actualmente la radio forma parte del Congreso Nacional de Comunicación Indígena, CNCI; y junto a otras organizaciones y radios del país han incidido para lograr la inclusión de medios Indígenas y comunitarios en la ley de telecomunicaciones. Aunque continúa pendiente que avancen los mecanismos que les permitan y favorezcan la sustentabilidad, actualmente, quienes integran la asociación, cooperan para cubrir los gastos que genera la radio y ocasionalmente logran apoyo para avanzar hacia su sostenibilidad. Con el tiempo, después de muchos años de rentar un espacio para la radio, finalmente han logrado comprar un terreno propio para la radio, construir la cabina en el segundo nivel y en la planta baja, una bodega para rentarla y generar así ingresos para la radio, lo cual es una estrategia muy innovadora para la sustentabilidad económica de la radio, lo cual es un verdadero problema para la mayoría de los proyectos de este tipo que se sostienen por el trabajo gratuito comunitario.

 

Algo muy importante de mencionar también es que la radio, a diferencia de la mayoría de las radios en México que son lideradas por jóvenes, Gi ne gä bu he th’o es una radio que es liderada por personas mayores. Estos líderes que dan vida a la radio son personas que forman parte de la vida comunitaria y que además de dedicarse a sus oficios como panaderos, albañiles y campesinos dedican un tiempo a mantener este gran proyecto. Esto es un aspecto muy rico, ya que en ello se refleja el nivel de organización y participación comunitaria, a través del cual no sólo se rescata la cultura a través de sus mayores, sino también se posiciona como tema de importancia comunitaria la unidad e intercambio entre las mismas personas.

 

La radio trata de mejorar constantemente y ello se refleja en la lucha por optimizar el equipo y la ampliación de cobertura, pero también en mejorar las capacidades y habilidades de los miembros de la radio: actualmente están realizando un curso de comunicación y producción radiofónica, que ayuda al fortalecimiento e incorporación de más mujeres y hombres al equipo de trabajo. Se tienen muchos sueños por delante: producir programas con la historia y vida de pueblos vecinos y cápsulas sobre los valores del pueblo Hñahñu, además de un taller para trabajar en un código de ética pendiente para ser registrado ante el Instituto Federal de Telecomunicaciones.

En palabras de uno de los miembros de la radio: “Realizar este proyecto, nos fortalece y anima, ya que además de lograr los objetivos del proyecto, nos impulsa a trabajar otros ejes, como el de desarrollo de nuevos liderazgos, la transmisión por internet y la presencia en redes sociales, cosa que no hemos hecho a la fecha. Es todo un reto, para el cual requerimos y convocamos a jóvenes, mujeres y hombres que sintonizan la radio Gi ne ga bu he th’o. El proyecto a realizar con Cultural Survival mejorará la programación de radio, con contenidos en derechos de los jóvenes y mujeres, y así mismo actualizará la transmisión y el equipo de radio, y entrenará a voluntarios en producción radial”.