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Restaurando el equilibrio con la tierra: rematriación de los Bosques del Este

Medicamentos recogidos por los aprendices de herboristería Wabanaki en Penobscot Nation. Foto por June Sapiel (Penobscot).

A hora más que nunca, centrarse en un sistema de alimentos Indígenas y restaurar la familia es necesario para salvar a nuestro planeta y a las comunidades más vulnerables de los efectos devastadores del cambio climático. Con este fin, Eastern Woodlands Rematriation EWR (Rematriación de los Bosques del Este) trabaja para sostener la fundación espiritual de nuestras formas de vida mediante sistemas agroecológicos y de alimentación Indígena. Nuestros proyectos tienen su base en la recuperación de alimentos saludables, medicina natural y conocimiento ancestral mediante el intercambio, ayuda mutua y aprendizaje en territorios tribales del Noreste. Nos enfocamos en necesidades de infraestructura local de sus varios espacios de cultivo de alimentos con el fin de desarrollar capacidades mediante la confianza y el cuidado hacia los demás.


Dirigido completamente por mujeres Indígenas y personas dosespíritus, EWR pretende ser no-explotador y regenerativo. Creemos que el proceso de rematriación (que es diferente a la repatriación) apoya la expresión de nuestro poder desde adentro; esta expresión es recíproca y generosa hacia nuestros parientes. Sin embargo, esta forma de vida equilibrada ha sido violentada, probada, limitada y arrancada de nuestras mujeres, personas dos-espíritus y juventud. El trauma de sobrevivir más de 400 años de colonización y genocidio se ha manifestado a través de violencia lateral, el abuso de pareja y altas tasas de abuso de sustancias y suicidio en muchas de nuestras comunidades. Lo que necesitamos desesperadamente como mujeres y dos-espíritus son espacios para sanar, organizar y crear estrategias sobre maneras de escapar de sistemas coloniales que están diseñados para mantenernos oprimidas, insalubres y desconectadas de la tierra y nuestras formas de vida. En un marco matriarcal, el poder se vuelve transformativo. La rematriación reactiva a nuestra gente y nos permite recordar que tenemos lo que se necesita para vivir vidas saludables y balanceadas. Al centrar a las mujeres Indígenas y dos-espíritus como médicos, parteras y productoras de alimentos, estamos rematriando nuestra comida y sistemas económicos de una manera que es más resiliente y justa.

 

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Familias que cosechan maíz blanco pedernal recuperado en la región de Assabet en las tierras de Nipmuc. Foto por Kristen Wyman (Natick Nipmuc).

Los proyectos que EWR lleva a cabo, tienen lugar en toda Nueva Inglaterra, Massachssetts. En el norte, trabajamos con pueblos y familias Maliseet, Mi’kmaq, Passamquoddy y Penobscot; en el sur, trabajamos con los pueblos y familias Nipmuc, Wampanoag, Massachusett, Narragansett y Mohegan, así como con pueblos urbanos, móviles y desplazados Indígenas. Uno de nuestros proyectos principales es el Programa de Aprendizaje de Herbalismo de Wabanaki, que tiene como objetivo fomentar el intercambio, el diálogo y el compartir conocimientos sobre las prácticas de salud Indígenas, con el objetivo a largo plazo de desarrollar un boticario comunitario tribal, así como practicantes tradicionales capacitados sobre la muerte y el nacimiento que puedan servir a comunidades locales. Al capacitar y convocar a los curanderos en nuestras comunidades, estamos construyendo y recuperando conocimiento ancestral y haciendo que la salud no farmacéutica sea más accesible mientras reducimos nuestra dependencia hacia este tipo de productos. El boticario es un espacio donde podemos asegurar deliberadamente la continuidad de los curanderos tradicionales.

Dado a que el boticario juega un papel esencial en la comunidad, expandir el número de individuos capacitados que entiendan la medicina Indígena mediante el Programa de Aprendizaje fue el siguiente paso lógico. Los participantes aprendieron sobre identificación de plantas y su cosecha, relaciones culturales con las plantas, elaboración de medicinas y su aplicación clínica, junto con primeros auxilios en casa, salud materna, prevención y recuperación. Desde que se recibió la donación del Fondo Guardianes de la Tierra, Eastern Woodlands Rematriation ha entrenado a 12 aprendices; nuestro proceso de un año terminó a principios de mayo. Los aprendices continúan estudiando y recolectando medicinas para empezar a construir primero un boticario en sus hogares, y después, un boticario comunitario para compartir entre redes familiares.

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Familias cosechando arándanos silvestres en las tierras de Nipmuc del oeste de Massachusetts. Foto por Marcy Hendricks (Mashpee Wampanoag).

Además, EWR ha llevado a cabo múltiples sesiones intensivas sobre acceso a los alimentos y a la tierra basadas en la espiritualidad y los valores de la rematriación. Estas han incluido reuniones y enseñanzas medicinales en nuestros hogares, reservas y sitios de importancia cultural; la construcción de boticarios en casa y en la comunidad y una sesión medicinal de Raíces y Cortezas de Árbol, que atrajo la participación de futuros aprendices del sur de Nueva Inglaterra.


Los miembros crearon una lista de donación de medicamentos a base de hierbas entre tribus para abordar las necesidades de las comunidades con las que trabajamos, que incluye recursos para la salud materna, ansiedad/depresión, medicamentos culturalmente significativos y prevención. También compartimos medicamentos para té y ungüentos con mujeres del sur de Nueva Inglaterra. “Lo que es más hermoso acerca de lo lejos que hemos llegado en este período de subvención es la interacción que estamos presenciando entre las mujeres y dos-espíritus de diferentes comunidades tribales en el noreste, y las relaciones que los miembros están construyendo entre ellos, ofreciendo sus propios y únicos regalos y todo su poder para el mejoramiento de EWR y todas nuestras respectivas familias, parientes y patrias”, dice la cofundadora Kristen Wyman (Natick Nipmuc). “Muchas tribus están condicionadas para ser aisladas, enfocarse solo en su comunidad, o en el caso de muchas tribus alimentadas, para enfocarse solo en otras tribus reconocidas federalmente. A menudo, esto excluye a las familias e individuos que se han reubicado por varias razones y que no están siendo atendidos directamente por sus gobiernos tribales, que viven en tribus reconocidas en áreas urbanas y/o estatales que tienen conocimiento importante y continúan defendiendo la tierra, pero que son a menudo, excluidos de la toma de decisiones y espacios socio-políticos. Ver este nivel de organización base y el ejercicio de la autodeterminación entre mujeres Indígenas y dos-espíritus es realmente inspirador.” La cofundadora Nia Holley (Nipmuc), agrega: “Desafortunadamente con el COVID-19, es más y más claro cómo el sistema en el que estamos no reconoce nuestra humanidad”.


Wyman explica que Eastern Woodlands Rematriation ha desarrollado programas para adaptarse a la crisis actual, pues “dada la forma en que el COVID-19 amplificó los problemas que las comunidades Indígenas ya enfrentaban. Desde mediados de marzo, hemos sido anfitriones de sesiones semanales de atención comunitaria ofrecidas a miembros de nuestras familias y redes de parientes Indígenas. Cada semana se enfoca ya sea en la comida como medicina o como un espacio para que los participantes hablen sobre sus experiencias y encuentren comunidad”. El grupo también está fortaleciendo su respuesta de ayuda mutua para las familias tribales al encuestar a los miembros e identificar sus necesidades, así como al distribuir semillas, plántulas y remedios, produciendo desde Maine hasta Massachusetts y partes de Connecticut y Rhode Island. Este involucramiento a nivel regional es crítico; como dice la cofundadora Alivia Moore (Penobscot): “Nuestras luchas locales también están conectadas con las luchas regionales en nuestras comunidades tribales”.
 

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Eastern Woodlands Rematriation planea continuar su programa de aprendizaje ofreciendo formalmente oportunidades de aprendizaje de dos años a miembros en el sur de Nueva Inglaterra. También crearemos oportunidades para que la juventud se comprometa en el desarrollo del boticario y la herboristería como parte de un programa de prevención del abuso de sustancias. Desde el año pasado, hemos logrado promover un enfoque equilibrado hacia la medicina y los sistemas de sanación, de alimentos y economía. A pesar de los desafíos que el COVID-19 plantea a las comunidades vulnerables, que incluyen a los Pueblos Indígenas, EWR está trabajando arduamente para satisfacer las muchas necesidades urgentes de sus miembros, mientras continúa planificando su futuro trabajo y el progreso hacia el enriquecimiento de los individuos, sus redes de parentesco y nuestro planeta.

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