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La actriz con la fuerza de un volcán: María Mercedes Coroy

La escena ocurre así: el 10 de febrero de 2015, una joven mujer está a punto de ser entrevistada por una cadena radial alemana frente a un salón lleno de personas, durante la Berlinale en Alemania, uno de los festivales de cine más importantes en Europa. El entrevistador, presenta a la joven como una invitada maravillosa, protagonista de un excelente y apasionante film, ­el primero de Guatemala en ser visto en este festival -añade- y le ofrece el micrófono. Ella saluda tímida pero al mismo tiempo, valiente, y da las buenas noches al público, primero en español y luego en su idioma maya kaqchikel. Se trata de María Mercedes Coroy, una actriz Indígena guatemalteca que a su corta edad (25 años) y sin estudiar actuación previamente, ha logrado cosechar éxitos con dos películas aclamadas por la crítica internacional: Ixcanul, en el 2015, y más recientemente, La Llorona, ambas galardonadas con numerosos premios en diferentes países.

 

María Mercedes Coroy, nació y creció en el municipio de Santa María de Jesús, un pueblo ubicado en las faldas del volcán de Pacaya en Sacatepéquez, Guatemala, el cual tiene una población casi total del 98% de Indígenas mayas kaqchikeles. Cuando María era niña y veía películas en la televisión, pensaba en que algún día le gustaría salir en ellas, pero no se imaginaba que podría volver su sueño realidad. Durante su tiempo en la escuela, participó en obras de teatro y danza mientras ayudaba a su mamá en un pequeño negocio familiar. La oportunidad de involucrarse en el mundo del cine llegaría años después y por casualidad: un día siendo ya una joven, pasaba por el parque de Santa María de Jesús cuando Jayro Bustamante, director guatemalteco de cine, hacía un casting para su película Ixcanul y la vio.
 

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Cartel de película de Ixcanul (2015), drama escrito y dirigido por Jayro Bustamante. Se proyectó en la sección principal de competición del 65º Festival Internacional de Cine de Berlín, donde ganó el premio Alfred Bauer. María Mercedes Coroy interpretó a María en la película.

 

Bustamante afirmó en una entrevista que tuvo la “corazonada” de que María era la actriz que buscaba para interpretar la historia de María, una joven maya kaqchikel que vive a orillas del volcán de Pacaya y que junto a su familia trabaja en una finca de café para ganarse la vida. María, se encuentra en un dilema cuando se enamora de un muchacho que le promete llevarla a Estados Unidos y mostrarle “las maravillas del dinero y la luz eléctrica” (en la finca carecen de este servicio) pero tiene miedo de aceptar dicha propuesta al estar prometida con el capataz de la finca donde trabaja. Al resultar embarazada inesperadamente, su vida da un giro extraordinario. En la película se abordan temas como la situación laboral de las personas Indígenas explotadas en las fincas, el machismo y la trata de personas.


A pesar de que aparecer en la pantalla grande era el anhelo de Coroy y que con el casual encuentro con Bustamante esto se estaba convirtiendo en realidad, ella reconoce que al principio tuvo miedo de ser la estrella principal de Ixcanul. En una ocasión, ella mencionó que, “a menudo, las mujeres Indígenas somos discriminadas y desvalorizadas y se nos dice que no podemos realizar nuestros sueños”. Por esa inseguridad, trató de tomar un papel secundario, como cortadora de café, pero Bustamante la convenció de continuar como actriz principal. A partir del éxito cosechado en Ixcanul, su carrera comenzó a crecer; en el 2018 le siguió una actuación en la película Bel Canto, con Julian Moore y Ken Watanabe y luego un rol estelar de la serie mexicana Malinche.


En el 2019, comenzó a trabajar en la película La Llorona, un film que aborda el genocidio en Guatemala y que cuenta la historia de Alma, una trabajadora doméstica que labora en la casa de un general acusado de masacrar y desaparecer aldeas enteras durante su mandato en el gobierno, y a quien le ocurren eventos sobrenaturales como castigo por sus crueles acciones cometidas en contra de la población maya. La Llorona, es en realidad una popular leyenda latinoamericana sobre una mujer que mató a sus hijos y que arrepentida y maldecida por su crimen los busca llorando por las noches. En la película, Alma no es la autora de la muerte de los niños, sino una víctima de este genocidio; su espíritu sufre y busca justicia porque sus hijos fueron ahogados frente a ella por militares que amenazaban con matarla si lloraba.


Una de las cosas que María ha disfrutado más de su carrera como actriz, es aprender y meterse en la piel de los papeles que representa. En una entrevista brindada a EFE, mencionó que interpretar a La Llorona, fue muy impactante para ella en todos los sentidos. Ella dice: “La película es muy importante para Guatemala, sobre todo para la población a la que yo represento, los Pueblos Indígenas. Mis padres me hablaban mucho del conflicto armado (el genocidio), mi abuelo me hablaba mucho de esas historias, porque ellos sí lo vivieron. Yo no era ajena a todo lo que ocurrió, pero no me sentía muy adentro de esta historia hasta que hice esta película”.


Aunque María afirma que hay varios retos que ha tenido que superar, se siente orgullosa y satisfecha de lo que ha logrado, pero reconoce que aún hay muchas cosas que quiere alcanzar. Ella manifiesta que el no poder hablar inglés es una barrera en el mundo de la actuación internacional, por lo que expresa su deseo de aprenderlo. También quiere continuar con el aprendizaje del idioma maya poqomam, el cual ya sabe hablar un poco. Durante la filmación de Malinche, que relata la historia de una joven Indígena entregada a Hernán Cortés para ser su traductora, aprendió un poco de algunos idiomas Indígenas de México, como el maya yucateco y el popoluca.


Luego de incursionar en la actuación, María ha sido la imagen de varias campañas de publicidad, pero también de causas sociales para OXFAM, UNFPA y UNCHR-ACNUR, entre otros. También ha participado en conferencias y foros, tanto presenciales como virtuales para llevar un mensaje motivador a la juventud. Ella piensa que las cosas deben cambiar en Guatemala y que no debe ser sólo su rostro el que aparezca en los medios de comunicación sino el de muchas personas Indígenas más, que también están luchando por alcanzar sus sueños. Ella afirmó que espera que “la generación joven que me está viendo y que está realizando algún tipo de arte continúen haciéndolo”.


María disfruta del mundo de la actuación y ya ha viajado a numerosos países, pero siempre mantiene un fuerte vínculo con sus raíces, disfruta pasar tiempo con su familia, dedicarse al tejido maya y también participar en actividades de su comunidad. Ella se siente muy orgullosa de ser Indígena y está contenta de que sus padres le hayan enseñado su idioma kaqchikel. A donde quiera que vaya, siempre luce indumentaria maya, tanto de su pueblo como de otras partes de Guatemala. Durante la Berlinale, María lució orgullosa un traje de Santa María de Jesús, y en un momento de la exposición, fue invitada a colocar su firma sobre una de sus fotografías. Ella lo hizo despacio, contenta de vivir ese momento, como afirmando que, como un volcán, puede ser silenciosa, pero por dentro está llena de potencial y fuerza que la ha convertido en la talentosa actriz que es hoy en día. 
 

Foto superior: María Mercedes Coroy, por La Casa de Producción.

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