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In Memoriam: Recordando a 46 defensores Indígenas asesinados en 2025 en América Latina

Aviso sobre el contenido: El siguiente contenido incluye información sobre violencia contra personas Indígenas y violencia de género en contra de mujeres y personas transgénero. Hemos procurado ofrecer información sobre cada persona en celebración de sus vidas y su trabajo, excluyendo detalles innecesarios sobre sus muertes. Aunque hemos procurado evitar incluir enlaces a fuentes que contengan imágenes muy gráficas, tenga en cuenta que las fuentes enlazadas pueden incluir más detalles y cambiar las imágenes después de nuestra revisión.

Personas Defensoras Indígenas en Latinoamérica

Latinoamérica sigue siendo la región más peligrosa para defender derechos del territorio ya que, según un reciente informe de Global Witness, la región abarca el 82% de los casos de asesinato. Dentro de la región de las Américas, las dos áreas de defensa de derechos que más ataques sufren son los derechos de Pueblos Indígenas (23%) y los derechos territoriales (11,7%), los cuales están íntimamente relacionados ya que los derechos territoriales suelen ser protegidos en gran medida por los Pueblos Indígenas. Las personas defensoras Indígenas enfrentan una doble amenaza: defender derechos y ser Indígenas. En 2024 un 33% de las personas defensoras asesinadas eran Indígenas. Entre 2012 y 2024, de un total de 2,253 asesinatos a personas defensoras documentados, 799 fueron a personas Indígenas, una cifra desproporcionadamente más alta en relación a otros colectivos. El motivo de los ataques a defensorxs Indígenas es en más del 95% de los casos la defensa de sus tierras y territorios y el derecho a un medio ambiente sano.

No es casualidad que entre los sectores donde más asesinatos ocurren se encuentren la minería en primer lugar, seguido de tala y agroindustria, proyectos que suelen tener interés en desarrollarse en territorios Indígenas por su riqueza en recursos naturales. El 54% de los yacimientos de minerales de transición se encuentran en territorio Indígena o cerca de los mismos. Estas violencias se ven exacerbadas por la falta de delimitación efectiva e inseguridad en la tenencia de tierras por parte de Pueblos Indígenas y la falta de Consentimiento Libre, Previo e Informado sobre proyectos en sus territorios. En las consultas con defensorxs ambientales de Latinoamérica llevadas a cabo por el Relator Especial de Defensores Medioambientales en septiembre de 2024, una tendencia identificada por quienes participaron fue el “colonialismo verde”, refiriéndose al impacto desproporcionado sobre Pueblos Indígenas de la creciente demanda de minerales usados para energías renovables y para la transición energética por países de Europa.

Existe un amplio marco normativo que legitima y protege el trabajo de quienes defienden derechos y territorio como la Declaración de los defensores de derechos humanos, las directrices de la Unión Europea sobre los defensores de los derechos humanos, los principios rectores sobre las empresas y los derechos humanos, entre otros. A nivel regional de Latinoamérica, existe el Acuerdo de Escazú, tratado regional vinculante que exige la protección de personas defensoras y que además impulsó la aprobación del Plan de Acción sobre Defensoras y Defensores de los Derechos Humanos en Asuntos Ambientales en América Latina y el Caribe en abril de 2024. Además, a nivel nacional, muchos países de la región poseen mecanismos de protección para defensorxs de derechos humanos. A pesar de estas protecciones legales, la realidad para quienes defienden derechos sigue siendo extremadamente hostil.

Es importante tener en cuenta que los asesinatos representan la punta del iceberg y que, antes de llegar a ese punto, ocurren una variedad de ataques. Según datos recopilados por la red Allied (Alliance for Land, Indigenous and Environmental Defenders) las amenazas fueron el tipo de ataque más común, seguido de detenciones arbitrarias.

Recientemente también estamos siendo testigos de dos tendencias que si bien ya han sido usadas contra defensorxs Indígenas en el pasado, están experimentando un crecimiento preocupante. Por un lado, un patrón de amenazas hacia defensorxs Indígenas que participan en espacios internacionales de incidencia y por otro, un patrón de alegaciones en contra de defensorxs y comunidades Indígenas como terroristas. Uno de los casos más recientes que lo ejemplifican es la detención de varixs líderxs Indígenas de Rusia que han estado involucradxs con la Organización de las Naciones Unidas en la defensa de los derechos humanos. Entre ellxs, Daria Egereva del pueblo Selkup de Rusia, actualmente copresidenta del Foro Internacional de los Pueblos Indígenas sobre Cambio Climático, fue encarcelada el 17 de diciembre de 2025 tras ser acusada de participar en una “organización terrorista”. El uso de esta terminología no sólo criminaliza su trabajo de defensa territorial sino que posiciona a las comunidades como enemigas frente al resto de la sociedad, aislándolas en su defensa del territorio y medioambiental, cuando en realidad es una labor que beneficia colectivamente a toda la sociedad.

En nombre de la memoria

Como parte de nuestro Programa de Defensa, en Cultural Survival, rastreamos las violencias en contra de personas defensoras Indígenas, procurando establecer conexiones entre los casos y demostrar que no se trata solamente de casos aislados de agresiones contra individuos, sino más bien de una crisis sistémica en contra de las personas defensoras Indígenas en el mundo.

Hacemos este trabajo para concientizar sobre esta persecución sistemática, pero también en nombre de la memoria. Las personas defensoras Indígenas asesinadas a lo largo de 2025 nunca serán olvidadas por sus familias y comunidades. El vacío que dejaron en sus comunidades y culturas será irremplazable pero no hay que ignorar que este vacío es igual de importante fuera de sus comunidades: estas personas son quienes defienden nuestro planeta del colapso medioambiental, y quienes mantienen vivos conocimientos sumamente valiosos sobre cómo proteger nuestros ecosistemas y cómo relacionarnos entre nosotrxs. Todas y cada una eran personas queridas, parte tanto de una familia como de una comunidad y personas cuyos asesinatos han generado un profundo duelo, no solo por el trabajo que realizaron sino también por quienes eran.

El impacto de los ataques en contra de defensorxs Indígenas va más allá del acto en sí y a menudo tiene como objetivo atemorizar a quienes defienden derechos, lanzando un mensaje subliminal de las consecuencias negativas que esta labor tiene, promoviendo así más y más el cierre del espacio cívico.

Cómo recopilamos la información

La recopilación de los casos para este proyecto proviene tanto de medios como de comunidades y organizaciones socias. Sin embargo, no es exhaustiva y con certeza hay casos que no llegan a nuestros oídos. A pesar de que esas personas no sean nombradas específicamente en este In Memoriam, de ninguna manera el asesinato de ellas implica menos gravedad. Este trabajo rinde homenaje también a todas aquellas personas que, por una variedad de motivos, no pudimos mencionar y cuyas luchas resuenan aún en sus comunidades, sus territorios y sus familias, y seguirán resonando.

Nuestro objetivo es que se conozcan todos los nombres y legados, sin importar cuánta atención recibió, especialmente apoyando aquellos casos que tuvieron menos cobertura mediática. Cuando recibimos casos por parte de comunidades socias que no habían sido publicados todavía, nos aseguramos de que sea seguro publicarlos, siempre con consentimiento de la comunidad.

En la mayoría de los casos, unos meses después del asesinato reina la impunidad. En algunos países latinoamericanos la tasa de impunidad general es del 90% o más, lo que significa que tan solo 10 crímenes (o menos) de cada 100 son debidamente investigados y resueltos por el sistema judicial. Estas cifras son optimistas en comparación con los crímenes contra personas defensoras Indígenas. Las autoridades tienden a no esforzarse mucho en realizar investigaciones exhaustivas relacionadas con defensorxs Indígenas por varias razones: los incidentes suceden en lugares remotos con menos acceso, existe connivencia de las autoridades con actores armados ilegales o empresas multinacionales implicadas en el ataque y un desinterés generalizado acerca de los problemas relativos a los Pueblos Indígenas intrínseco a la discriminación estatal hacia ellos. En algunos casos, son directamente los gobiernos quienes impulsan estos ataques.

In Memoriam

En los perfiles que presentamos a continuación recordamos con mucho dolor a 46 defensorxs Indígenas que fueron asesinadxs durante el 2025, de lxs cuales un porcentaje muy alto eran jóvenes. También reconocemos y condenamos otras agresiones, desapariciones, criminalización y otras formas de violencia contra personas defensoras Indígenas alrededor del mundo. Reconocemos que nuestro alcance es limitado y que la violencia en contra de las personas Indígenas, y en particular contra defensorxs del medio ambiente y de derechos, supera enormemente los datos que tenemos la capacidad de recopilar. Honramos a todas las personas y comunidades que se han visto afectadas. Nos comprometemos a continuar trabajando por la justicia para defensorxs de los derechos y la tierra junto con las comunidades afectadas.

Las personas defensoras están enlistadas por país (en orden alfabético) y luego cronológicamente en base a la fecha del incidente.

ARGENTINA

Si bien durante 2025 no tenemos registro de asesinatos a personas defensoras Indígenas en Argentina, el aumento desmedido de otro tipo de ataques hacia comunidades y familias Indígenas ha supuesto una preocupación latente a lo largo de todo el año.

El aumento de las inversiones nacionales y extranjeras para proyectos mineros, hidroeléctricos, petroleros, turísticos y de agroindustria en los territorios de Pueblos Indígenas, ha sido incitado más aún por la aprobación del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) en agosto de 2024 que propiciará este tipo de inversiones que desalojan a los pueblos de sus tierras y territorios. La permisividad de este tipo de actividades demuestra la discriminación y racismo promovido por la agenda política y económica del actual gobierno nacional, la cual es apoyada y sostenida por distintos gobiernos provinciales que desde hace tiempo se han manifestado públicamente en contra de los derechos de los Pueblos Indígenas.

Estas violencias se vieron acentuadas con el anuncio del Ejecutivo Nacional, a finales del año 2024. En primer lugar, con la derogación del Registro Nacional de Comunidades Indígenas (RENACI), y luego, al dejar sin efecto la Ley 26160 de Emergencia Territorial Indígena que suspendía desalojos y ordenaba el relevamiento territorial de comunidades Indígenas. Ambos hechos han colocado a los Pueblos Indígenas de Argentina en un grave estado de inseguridad jurídica, incrementando el riesgo de desalojos forzosos y su criminalización.

En este contexto, varias comunidades Indígenas de diferentes regiones de Argentina están enfrentando un patrón de operativos policiales represivos, desalojos y judicialización de sus miembros. El 11 de febrero de 2025, 12 lugares pertenecientes al pueblo mapuche-tehuelche (domicilios, comunidades y una radio) fueron allanados violentamente en la Patagonia y una persona fue arrestada con el objetivo de criminalizar la defensa del territorio.

La persecución política y judicial se agravó cuando en el mes de octubre del 2025, integrantes de comunidades Mapuche fueron incluídxs en el Registro Público de Personas y Entidades Vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento, dependiente del Ministerio de Justicia de la Nación. Ello, además, implicó el bloqueo de cuentas bancarias y billeteras virtuales, hasta la suspensión de ayudas sociales y pensiones.

A lo largo del año 2025, diferentes comunidades Indígenas de la zona de la Quebrada de Humahuaca en Jujuy, han sido víctimas de violentos procesos de desalojos y actos de represión. La comunidad Cueva del Inca, del pueblo kolla, ha sufrido varios intentos de desalojo a lo largo del año 2025 con el objetivo de desarrollar proyectos turísticos en su territorio.

En las provincias de Salta y Chaco, comunidades Qom y Wichí siguen resistiendo el avance de la tala y el desmonte de sus territorios. Las familias sufren constantemente amenazas, represiones y detenciones que, a lo largo de este año, han escalado en el uso de la fuerza y la violencia. En particular, las mujeres han sido el foco de persecución y hostigamiento al poner sus cuerpos en la primera línea de defensa del monte nativo, enfrentando máquinas, quemas ilegales e intimidaciones. Las comunidades desde hace años denuncian la falta de acceso a derechos básicos como el agua, la salud y una alimentación sana.

BRASIL

Vicente Fernandes Vilhalva

Guaraní-Kaiowá • 36 • 16 de noviembre de 2025

BOLIVIA

Francisco Marupa

Leco

COLOMBIA

Colombia es el país donde más asesinatos a personas defensoras de derechos humanos ocurren a nivel global. Entre 2012 y 2024, tuvieron lugar 509 asesinatos. Desde 2023 se ha visto un aumento de ataques hacia autoridades tradicionales Indígenas y defensorxs territoriales. En el primer semestre del año 2025, un 28% de lxs defensorxs de derechos humanos asesinadxs en Colombia eran Indígenas.

El 39% de las personas afectadas por desplazamiento forzado en 2023 en Colombia eran Indígenas, a veces obligados a abandonar sus territorios de origen por conflictos o por persecución a raíz de la defensa de sus territorios. Según un informe de la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC), 58,000 personas Indígenas fueron víctimas del conflicto armado en 2023, incluyendo afectaciones por desplazamiento forzado, confinamiento, toques de queda, amenazas e incluso asesinatos. Los Pueblos Indígenas más afectados por diferentes violaciones en 2023 fueron los Wounaan, Nasa, Awá, Barí, Emberá, Wayúu y Yanacona ya que sus territorios se encuentran en corredores estratégicos para grupos ilegales o fronterizos. Según predicciones iniciales de la ONIC, estas cifras no descendieron en 2024.

Departamentos como Cauca, Chocó, Nariño, Norte de Santander y La Guajira concentran los mayores niveles de violencia contra Pueblos Indígenas, coincidiendo con áreas de fuerte presencia de disidencias de las FARC, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y grupos paramilitares y narcotraficantes, quienes en conjunto son los principales responsables tanto del desplazamiento forzado de personas Indígenas en los últimos años como de la mayoría de asesinatos a lo largo de 2025. Sin embargo, la Fuerza Pública también ha sido responsable de un gran número de violaciones a Pueblos Indígenas.

Adán Enevia Dovigama

Embera • 73 • 5 de enero

Jose Albeiro Liz Muchicon

Nasa • 27 de enero

James Tomás Guanga Quelal

Awá • 25 • 2 de febrero

Leonairo Samir Montero Paz

Nasa • 9 de febrero

Alberto Quitumbo Yatacue

Nasa • 41 • 10 de febrero

Jacinto Chocue

Nasa • 18 de febrero

Celimo Chilivico Hurtado

Wounaan • 20 de febrero de 2025

Edgar Tumiñá Gembuel

Nasa • 48 • 1 de marzo

Cristian Fernando Guanga

Awá • 24 • 9 de marzo

Diandra Natalia Zamora

Siriano • 24 • 16 de marzo

Wilmer Soltarte Pascal

Awá • 24 de marzo de 2025

Manuel Betancur

12 de abril de 2025

Erik Anderson Menza Pavi

32 • 12 de abril de 2025

Ester Julia Camayo

16 de abril de 2025

Teófilo González Coqui

Nasa • 10 de mayo

Luis Aurelio Araujo Hernández

Awá • 3 de junio

Juan Camilo Espinosa Vanegas

AICO • 32 • 16 de junio

Iván Causil

5 de junio

William Gaitán

institución prestadora de salud

Florilba Ramos Morano y Ferney Elago Caviche

Nasa • 14 de julio

Aída Damaris Flor Camayo

Nasa • 18 de julio

Marcos Yonda

Nasa • 21 de julio

Fernanda Domicó

25 de julio

Yeison Aizama Variaza

Embera • 11 de agosto

Héctor González Epieyu

José Adelmo Valencia

Nasa • 17 de noviembre

Eduardo Campo

Nasa • 25 de noviembre

Niver Membache Piraza

Wounaan • 21 • 27 de noviembre

José Miguel Mojica Conchangui

Wiwa • 26 de diciembre

ECUADOR

En septiembre de 2025 los Pueblos Indígenas de Ecuador protestaron pacíficamente contra las reformas económicas y extractivas promulgadas por el gobierno del presidente Daniel Noboa, que han impactado directamente en la vida cotidiana de las personas y sus trabajos, encareciendo los costos de vida y profundizando la depredación de sus territorios.

El 18 de septiembre de 2025, desde la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE) se convocó a un Paro Nacional que duró 31 días. El gobierno respondió con tácticas de represión brutal, militarización de los territorios, detenciones arbitrarias, criminalización y persecución a manifestantes y líderes comunitarios y otras graves violaciones de los derechos humanos. Asimismo, se denunciaron otros abusos por parte del Estado, como la congelación de cuentas bancarias pertenecientes a organizaciones y líderes Indígenas, la censura de los medios de comunicación comunitarios, amenazas y acoso contra periodistas y defensorxs de los derechos humanos, el uso de armas de fuego contra manifestantes pacíficos, violaciones de domicilios particulares y la falta de atención médica a personas Indígenas.

Durante las protestas, 473 personas resultaron heridas, 206 fueron detenidas y 16 desaparecieron temporalmente. Penosamente, 4 personas fueron asesinadas en este terrible contexto de brutales represiones y uso excesivo de la fuerza por parte de las fuerzas de seguridad ecuatorianas.

Efraín Fuerez

46 • 28 de septiembre

Rosa Elena Paqui

61 • 14 de octubre

José Alberto Guamán

30

Edison David Farinango Tontaquimba

30 • 27 de diciembre de 2025

GUATEMALA

2024 fue el año más letal para defensorxs de derechos humanos en Guatemala registrado hasta el momento por la Unidad de Protección a Defensoras y Defensores de Derechos Humanos de Guatemala (UDEFEGUA) con 29 asesinatos, la mayoría pertenecientes a Pueblos Indígenas. Además de estos asesinatos, continúa un patrón de criminalización de comunidades enteras, como en el caso de Dos Fuentes y Verapaces.

Misael Mata Asencio

Maya Q’eqchi’ • 14 de mayo

MÉXICO

En la actualidad México es considerado como uno de los países más peligrosos en el mundo para defender derechos humanos. De 2019 a 2023, la Oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos de Naciones Unidas registró 46 casos de asesinatos o desapariciones a defensorxs Indígenas, posiblemente vinculadas a la defensa del territorio. Oaxaca, Chihuahua, Guerrero, Michoacán y Chiapas registraron las cifras más altas de estas agresiones. Desafortunadamente, en 2024 la situación empeoró, pues las agresiones y los asesinatos a defensorxs del medio ambiente aumentaron un 25% en los estados que presentan un alto porcentaje de población Indígena: Oaxaca, Chiapas, Michoacán, Puebla y Veracruz.

A pesar de que el gobierno actual se ha pronunciado a favor del cuidado del medio ambiente y de la protección de los derechos Indígenas, los datos duros demuestran que los esfuerzos de las autoridades nacionales, estatales y municipales no han sido suficientes para garantizar la protección de quienes defienden sus territorios de las diversas formas de extractivismo que contamina, desplaza, desaparece y asesina, y que incluso han sido cómplices de estas agresiones.

Hoy en día el Estado mexicano es el principal agresor de lxs defensorxs del territorio, pues en 2024 fue partícipe de 62 de los 94 actos de agresión registrados, después de 25 en los que participaron empresas privadas, y 17 la delincuencia organizada. Es una realidad innegable que mientras el Estado busca el desarrollo y el progreso con los megaproyectos, así como la militarización de los espacios públicos en nombre de la seguridad, lxs defensorxs del territorio Indígenas son lxs más afectadxs al oponerse a estos proyectos que lejos de beneficiarles, destruyen sus hogares, sus vidas, y agudizan el aceleramiento del cambio climático.

Desafortunadamente, la deficiencia del sistema de justicia en México crea un círculo vicioso de impunidad en el que, al denunciar los distintos tipos de agresiones, no se llega a realizar investigaciones con un seguimiento apropiado, ni a sentenciar a lxs culpables, y mucho menos a proporcionar medidas de protección para las víctimas.

Arnoldo Nicolás Romero

17 de enero

Wilfrido Atanacio, Victoriano Quirino y Abraham Chirino

50 • 13 de febrero

Cristino Castro Perea

28 de febrero

Marco Suástegui

TUDERPI • 49

Marcelino Ramírez

10 de julio

Marcos Aguilar Rojas

26 de noviembre

Sandra Domínguez

24 de abril