De Nación a Nación: Comunidad Maya Pixan Ixim, Omaha, Nebraska

Los miembros de la Comunidad Maya Pixan Ixim son miembros del pueblo Maya Q'anjob’al de Guatemala, quienes viven en la diáspora en los Estados Unidos. Después de años de vivir en Nebraska, el gobierno ancestral tradicional de los Q'anjob’al, que también incluye a los pueblos mayas Akateko, Chuj y Popti’, ha desarrollado una relación bilateral con la nación india Omaha de los Estados Unidos. Esta relación de Nación a Nación se basa en el Artículo 36 de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. Del 21 al 28 de septiembre de 2018, los líderes de la Nación Omaha viajaron a Guatemala para una cumbre histórica entre los dos gobiernos tradicionales. Sus objetivos eran conmemorar y difundir el conocimiento de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas; presenciar las visitas ceremoniales de los ancianos del gobierno Q'anjob’al a lugares sagrados; y la continuación de la demarcación del territorio Maya mediante visitas y oraciones, así como consultas a los sitios sagrados sobre el futuro de la Nación Maya Q'anjob’al. Además se promovió el diálogo intergubernamental sobre cómo implementar los derechos humanos de los PP. II. en beneficio de los Maya Q'anjob’al en el Territorio de las Naciones Omaha, con énfasis en programas de inmigración y desarrollo económico. Cultural Survival proporcionó fondos para los costos de transporte a través del Fondo Keepers of the Earth, y actualmente está produciendo programas de radio en base a la cobertura de eventos a través de nuestro programa de Radio de Derechos Indígenas.
 

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El recorrido comenzó en Tecpán, Chimaltenango, donde la delegación visitó el sitio arqueológico y lugar sagrado de Iximche. En él realizó una ceremonia que les dio la primera conexión con una de las comunidades mayas más grandes de Guatemala, la Kaqchikel. La conexión que el Pueblo Kaqchikel sintió con los Omaha fue tan grande que uno de los ancianos mayas, Cristóbal Cojtí, decidió unirse a la gira y viajar a Occidente para los encuentros posteriores.

La siguiente parada fue San Andrés Xecul, Totonicapán, donde la delegación se reunió con miembros del pueblo K’iche’. El presidente de la Nación Omaha, Michael Wolf, pronunció un discurso frente a todos los presentes, sin micrófono. "Nuestras formas de vida han cambiado tanto que ahora tenemos la necesidad de utilizar una máquina para que se escuche nuestra voz. Debemos aprender a hablar en voz alta para que nuestros pensamientos y sentimientos puedan ser escuchados sin usar tecnología”, declaró. Después de esta visita, la delegación se dirigió a Olintepeque, Quetzaltenango, donde representantes de la nación Omaha y los pueblos Maya K'iche', Chuj, Popti' Akateko y Q'anjob'al, intercambiaron puntos de vista sobre la importancia de la unión de los Pueblos Indígenas en América Latina, las luchas ambientales y la importancia de los gobiernos ancestrales locales.

El objetivo central del intercambio fue la visita a los pueblos de origen Q'anjob’al. Luego de varias horas de viaje desde Quetzaltenango a Huehuetenango, se realizó una ceremonia para ingresar a las tierras Q'anjob’al en el sitio sagrado Kab’Tzin, conocido popularmente como Captzin. Con oraciones y un breve discurso, los miembros de la Nación Omaha y el pueblo Maya Q’anjob’al, acompañados por representantes de otros pueblos mayas, hicieron paradas en San Juan Ixcoy y San Pedro Soloma. La recepción de la delegación por parte del Pueblo Q'anjob’al fue muy conmovedora, ya que una gran multitud vino a recibirlos con flores y pom (incienso) mientras el tun y la chirimía anunciaban su llegada. Todos se reunieron en el salón comunal, donde el jefe de la Nación Omaha aprovechó la oportunidad para hablar sobre el orgullo de pertenecer al pueblo maya y la importancia del poder que los Pueblos Indígenas poseen.
 

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Durante los siguientes tres días, se realizaron visitas a sitios sagrados para realizar ceremonias de intercambio y compartir la espiritualidad maya. Para la delegación de Omaha, uno de los momentos más importantes de su gira fue una visita a un centro ceremonial que tomó varias horas en carreteras de difícil acceso: “Aunque fue un viaje difícil, pudimos hacer el viaje porque nos inspiramos en la fuerza de los hombres, de las mujeres que tomaron a sus hijos pequeños, y de los ancianos, quienes, a pesar de su edad, lograron caminar con nosotros".

En el último día de la visita, se hicieron importantes acuerdos entre los dos pueblos. Se comprometieron a fortalecer entre sí, a través de sus ceremonias sagradas, lo siguiente: Implementar un programa de desarrollo económico basado en la regeneración de la agricultura; garantizar membresías para las Naciones Mayas Akateko, Chuj, Popti y Q'anjob’al en el territorio de la Omaha Nación; organizar intercambios juveniles; fortalecer la música y las artes ancestrales; y buscar el reconocimiento de la ciudad de Omaha y el Estado de Nebraska para la nación Maya dentro de la ciudad y la comisión estatal de Nebraska para Cuestiones Indígenas.

 

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