Cultural Survival lamenta y condena la muerte, bajo custodia del Estado nicaragüense, de Brooklyn Rivera (miskito), un veterano defensor Indígena que dedicó más de 40 años a defender los derechos, territorios y la autonomía de los Pueblos Indígenas en Nicaragua.
Rivera fue detenido en septiembre de 2023, mientras ejercía como diputado electo, y permaneció víctima de desaparición forzada durante casi tres años. Según informes de prensa, el 31 de mayo de 2026, el gobierno anunció que Rivera había fallecido a causa de una infección bacteriana, tras un deterioro de su salud derivado de haber contraído COVID-19. Sin embargo, Rivera no murió por enfermedad, tal como señaló Reed Brody, miembro del Grupo de Expertos en Derechos Humanos de la ONU sobre Nicaragua: «Murió como consecuencia de su desaparición forzada durante más de dos años, sin contacto con su familia, sin acceso a atención médica independiente y sin rendición de cuentas alguna. El Estado tenía la obligación de proteger su vida e integridad física. No lo hizo».
El Grupo de Expertos de la ONU señaló además que la muerte de Rivera representa la consecuencia más visible de un patrón más amplio de violaciones de derechos humanos contra los Pueblos Indígenas y afrodescendientes de la Costa Caribe de Nicaragua. En su informe de 2024, el Grupo de la ONU documentó 124 casos de detención arbitraria de personas defensoras Indígenas, defensores de derechos humanos y guardabosques entre 2018 y 2024, así como al menos 46 asesinatos de personas Indígenas durante el mismo periodo.
Nicaragua no es un caso aislado. La violencia contra las personas defensoras Indígenas está ampliamente documentada en América Latina, la región más peligrosa del mundo para quienes defienden el derecho a la tierra y al territorio. En 2024, el 82% de los 146 casos documentados de asesinatos de personas defensoras ocurrieron en esta región. Ese año, el 33 % de los defensores asesinados eran Indígenas. Entre 2012 y 2024, de un total de 2.253 asesinatos documentados de defensores, 799 fueron personas Indígenas, una cifra desproporcionadamente alta en comparación con otros grupos. En más del 95 % de los casos, el motivo de las agresiones contra las personas defensoras Indígenas es la defensa de sus tierras y territorios, así como del derecho a un medio ambiente sano.
En el informe *In Memoriam* 2025, Cultural Survival documenta la crisis de violencia sistémica ejercida contra personas defensoras Indígenas para silenciarlas por oponerse a proyectos extractivos que amenazan con destruir la vida misma. El informe rinde homenaje a 46 defensores Indígenas asesinados en 2025 y muestra que la violencia contra ellos se ha convertido en un instrumento utilizado sistemáticamente por Estados, grupos criminales y empresas para disuadir y castigar a los pueblos y comunidades Indígenas que defienden sus derechos y territorios.
Las violaciones de derechos humanos no terminan con el asesinato de un defensor, tal como ocurrió en el caso de Brooklyn Rivera. En este caso, el gobierno de Nicaragua también restringió la participación de la familia y los aliados de Rivera en su funeral y entierro. El 1 de junio, el Grupo de Trabajo de la ONU sobre Desapariciones Forzadas o Involuntarias (GTDFI) anunció que había recibido informes alarmantes sobre la detención de siete familiares de Rivera, quienes exigían la devolución de su cuerpo para poder darle sepultura conforme a las costumbres miskitas. Asimismo, el Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua del Consejo de Derechos Humanos de la ONU ha reportado la desaparición de nueve personas.
El GTDFI ha instado al gobierno de Nicaragua a informar sobre el paradero de los familiares de Rivera, garantizar su liberación inmediata y devolver el cuerpo de Rivera a su familia. Cultural Survival se suma a este llamado, así como a la exigencia de una investigación independiente y la devolución inmediata de sus restos para que pueda ser sepultado en su comunidad según la tradición miskita.
Cultural Survival ha servido como plataforma para Rivera desde 2016 y ha informado sobre su detención y desaparición forzada a manos del Estado de Nicaragua desde 2023. Hemos exigido su liberación desde el momento de su arresto.
Rivera fue un defensor comunitario durante la mayor parte de su vida. Sufrió persecución, detención, exilio y desaparición forzada en múltiples ocasiones. Ejerció tres mandatos en el Congreso y fue fundador en 1988 de YATAMA (*Yapti Tasba Masraka Nanih Aslatakanka*, o "Hijos de la Madre Tierra" en lengua miskita), el movimiento político de base Indígena y afrodescendiente más grande de la Costa Caribe de Nicaragua.
Rivera dedicó su vida a la defensa de los Pueblos Indígenas de Nicaragua, de sus tierras y de su derecho a la libre determinación. Cultural Survival honra su legado y se solidariza con su familia, el pueblo miskito y todos aquellos que exigen verdad, justicia, rendición de cuentas y respeto por los derechos Indígenas en Nicaragua.
En virtud del derecho internacional, Nicaragua tiene la obligación de llevar a cabo una investigación independiente sobre la muerte de Rivera bajo custodia estatal, garantizar una autopsia transparente, devolver de inmediato sus restos a la familia y hacer que los responsables rindan cuentas por su desaparición forzada y otras violaciones de derechos humanos relacionadas. Estas obligaciones son vinculantes según el derecho internacional de los derechos humanos.

