gOnE Enû O’wAdAnA: Una Nueva Generación de Hablantes de Yuchi

Hemos llegado a un punto crucial en la vida de nuestra lengua: por primera vez en casi un siglo, un nuevo grupo de niños habla Yuchi como lengua materna. Los miembros de la nación Yuchi, conservan un idioma único, identificado por los lingüistas como un lenguaje aislado. Esto significa que el Yuchi no está relacionado con ningún otro idioma y es uno de los idiomas más antiguos y ricos del mundo, con períodos de conocimiento cultural, historia y una perspectiva diferente del mundo. Durante más de cien años, bajo una inmensa opresión, los Yuchi han visto la reducción del número de hablantes de su idioma. El declive de la lengua ha sido gradual: de 24 hablantes nativos hace 20 años, a 6 hablantes hace 5 año. Ahora, existe solamente 1 hablante con fluidez. Pero por ­primera vez, en esta larga historia de superación de la opresión, estamos avanzando y agregando hablantes a la lista. Esta opresión superada, incluye el Sendero de las Lágrimas, es decir, los internados del gobierno y la legislación (regida por el inglés).

El fundador y director del Proyecto de Lenguaje Yuchi, Richard A. Grounds, Ph.D. (Yuchi), se dio cuenta hace años de que la sincera dedicación de los ancianos por sí sola no sería suficiente para salvar el idioma; la comunidad necesitaba una metodología intencional y un hábitat lingüístico para crear nuevos hablantes que pudieran encarnar completamente el idioma de nuestros mayores. La inmersión sostenida con los niños, en la Casa Yuchi, ha permitido la transmisión exitosa de la lengua, de persona a persona.

En la Casa Yuchi volvemos hacia el camino Yuchi

gOlaha (abuela) Maxine fue criada por su abuela hablando Yuchi y, es la última oradora completamente fluyente de su generación. Como la matriarca de la lengua Yuchi, gOlaha Maxine es una mujer inspiradora y sorprendente. La llamamos gOlaha porque es como una abuela para todos los niños en el Proyecto de Lenguaje Yuchi. A los 93 años, aún es muy activa y está dedicada a compartir su sabiduría, incluso conduce sola las clases de idiomas en la Casa Yuchi. A menudo dice que cree que gOh@nTOnA (Dios) le ha dado una larga vida para que pueda cumplir su propósito de compartir sus historias, canciones y lenguaje Yuchi con los niños.

La Casa Yuchi en Sapulpa, Oklahoma (EE. UU), se ha convertido en un hogar para el idioma donde las personas, de tres meses a 93 años se reúnen todos los días para vivir en el idioma y abrazar YUdjEhalA, (la manera Yuchi). Sin una base de fondos estable, el programa sin fines de lucro 501(c)(3) se basa en subvenciones y donaciones para mantener sus puertas abiertas. A pesar de la metodología probada y el compromiso de la comunidad, la Casa Yuchi solo puede crear nuevos oradores con fondos operativos. Los niños son los que aprenden más rápido, pero también los que olvidan más rápido, por lo que un recorte del financiamiento podría poner en peligro el progreso prometedor que se está logrando.

Comenzamos un programa de Master-Apprentice en el 2002 que permitió a los ancianos fluentes involucrar directamente a los hablantes más jóvenes y hablantes de Yuchi como segunda lengua (L2), en la inmersión del idioma por dos a tres horas al día. En mis primeros años de adolescente estaba en el primer grupo de aprendices de Yuchi, con la oportunidad de visitar a ancianos fluentes en visitas domiciliarias estructuradas. Fue a través de este proceso que vi un crecimiento exponencial en mi propio desarrollo del idioma. Master-Apprentice fue un proceso natural de aprendizaje en el que vivimos el idioma con ancianos, haciendo juntos tareas como cocinar, coser y limpiar. Esa experiencia me ayudó a prepararme para la tarea actual, criar a mis propios hijos únicamente en idioma yuchi.

A medida que el número de ancianos fluentes fue disminuyendo, modificamos el enfoque del sistema Maestro-Aprendiz, colocando a un pequeño grupo de estudiantes con un anciano. Nos dimos cuenta que el bien cultural más valioso es el tiempo de los ancianos. A través de este proceso, el programa ha desarrollado más de 16 nuevos hablantes de Yuchi como segunda lengua que son competentes para enseñar el idioma. Estos jóvenes son ahora el personal de instrucción para los programas de inmersión en el curso que trabajan diariamente, con bebés, niños en edad preescolar y jóvenes en edad escolar. Esta cohorte de jóvenes es efectivamente el puente entre los ancianos fluentes y la nueva generación de hablantes de Yuchi como primera lengua. La clave es que muchos de los hablantes también son padres jóvenes que usan el idioma en casa, con sus propios hijos.


yuchi
 

El lenguaje vive en la comunidad

Luego de años de inversión en estudiantes adultos, finalmente nos dimos cuenta de que necesitábamos comenzar con niños más pequeños, para lograr nuestro objetivo de generar nuevos hablantes nativos de Yuchi. Para desarrollar personas que lo hablan como primer idioma, utilizamos el método de la inmersión con los bebés mientras son pre verbales, es decir, antes de que su cosmovisión esté formada por el inglés. La clase de gOnE (bebés) comenzó en julio de 2018, en la que hasta 10 niños pequeños se emparejan con un grupo energético de jóvenes adultos que hablan el Yuchi como segunda lengua. Dicha clase dura medio día. El personal de instrucción son todos los estudiantes de idiomas de diferentes niveles. Una de nuestras estrategias importantes para el éxito ha sido utilizar a los alumnos como profesores para que aprendan rápidamente y puedan aplicar directamente lo que están aprendiendo en tiempo real.

No vemos la clase gOnE como un fin en sí mismo, sino como un apoyo para las familias que hablan Yuchi en casa. El progreso de los bebés y niños pequeños ha sido un viaje emocionante. Nos animaron por primera vez cuando mostraban de manera temprana señales de comprensión para el idioma Yuchi; podían usar lenguaje de señas para bebés, señalar partes del cuerpo y realizar acciones cuando se les pedía. Luego vino la alegría de escuchar sus primeras palabras en Yuchi, como @w@^ ("quítatelo") y KAdaTA ("eso es suficiente"). Ahora, la mayoría de ellos están empezando a jugar y comunicar sus pensamientos y deseos a través de Yuchi, e incluso se reprenden unos a otros, diciendo: hôn@n@ chup ’@dû! ("¡No, no seas ruidoso!"). El idioma está verdaderamente vivo cuando los más pequeños se reúnen. A esta temprana edad, están aprendiendo a estar en el mundo a través de un enfoque cultural Yuchi. Ellos serán los portadores de nuestro lenguaje ceremonial, que algún día lo podrán transmitir a sus propios hijos como lengua materna.
 

Llevando el idioma a casa

Mis propios hijos son parte de la clase de inmersión para niños pequeños en la Casa Yuchi. Antes de que nacieran, me comprometí radicalmente a hablarles solo el idioma yuchi. Incluso en el útero, comencé a hablarles en Yuchi porque primero quería que fueran Yuchi. Sé que se convertirán en muchas cosas a lo largo de su vida, tal como hablantes fluentes de inglés, pero la cosmovisión del Yuchi será lo que les permita mantenerse firmes donde quiera que vayan en el mundo. Sabía que mi hijo Chaské ashtalA estaba internalizando el idioma cuando comenzó a hablar en Yuchi. Y mientras dormía, estaba soñando en Yuchi. El lenguaje estaba en su subconsciente y en todos los niveles de su ser. Ahora que tiene casi tres años, puede articular esos sueños en Yuchi. Él me dice, badOlA k’ala dOw@^jî ("anoche tuve un sueño ..."). Me sorprende lo mucho que sabe decir intuitivamente en el idioma, y que no se le ha "enseñado". Esa es la belleza de la inmersión y de la enseñanza del idioma Yuchi cuando los niños están pequeños, mientras que sus cerebros están listos para el desarrollo del lenguaje. Como pueblos Indígenas, es importante que nuestro lenguaje familiar sea descolonizado y apartado de la cosmovisión colonial del inglés.

Mantenemos un jardín de mariposas y nos sentimos especialmente conectados con las mariposas monarcas porque de alguna manera su patrón de migración anual, que es fundamental para su supervivencia, refleja nuestro viaje para restaurar el idioma Yuchi en peligro de extinción. Para comenzar el 2019, el Año Internacional de las Lenguas Indígenas de las Naciones Unidas, diez de nosotros en la Casa Yuchi, condujimos 1.200 millas hacia el sur para ver las mariposas en su casa de invierno cerca de la Ciudad de México. Fue un viaje espiritual para ver a los millones de monarcas en sus lugares de anidación después de haber recorrido 3,000 millas a lo largo de cuatro generaciones. Durante su migración, las generaciones más jóvenes están volando a una tierra que nunca han visto, pero creen que existe debido al legado de sus antepasados. Del mismo modo, los niños en nuestras clases de gOnE son los primeros hablantes nativos de Yuchi en cuatro generaciones. Están reconstruyendo una comunidad de hablantes de Yuchi que nunca han visto, pero que nuestros ancianos alguna vez vivieron. Nuestros antepasados ​​han llevado nuestro lenguaje hasta aquí, y ahora depende de nosotros llevarlo a casa.


— Halay Turning Heart (Yuchi) es administrador de proyectos en El Proyecto de Lengua Yuchi.

www.yuchilanguage.org.

Photos by Yuchi House: Language stop sign outside the Yuchi House marks the Yuchi immersion habitat.

Students gather around Elder Maxine for story time at the Yuchi House.
 

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