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Restaurar y proteger nuestros idiomas y paisajes nativos

 

Nací y crecí en el altiplano occidental de Guatemala, en Xelajuj No’j. Hace cinco años, me embarqué en un viaje para aprender mi idioma ancestral siendo adulta. Este camino ha sido difícil debido a la desaparición del k’iche’ en la segunda generación de mi familia. El k’iche’ era el idioma materno de mi abuela y, aunque mi madre puede entenderlo, no puede hablarlo; y por mi parte no puedo entenderlo ni hablarlo. 


Recuerdo que de niña estaba confundida cuando mi abuela, mi abuelita Tonita, no hablaba su lengua materna en público pero sí en espacios privados donde se sentía cómoda y segura. Recuerdo escucharla hablar k’iche’ con mi tía abuela, y me preguntaba por qué a mí me hablaba en español y a ella en k’iche’.


Mi madre me explicó que durante la década de los 60, a mi abuela le dijeron que les hablara a sus hijas únicamente en “castellano”, el idioma principal que se habla en las escuelas, ya que esto les ayudaría a conseguir un mejor trabajo y ser “mejor”. Mi abuelita dejó de transmitir el idioma no porque así lo quisiera, sino porque las prácticas de desarrollo económico colonial y el sistema educativo en Guatemala la obligaron a hacerlo. 


Cuando decidí aprender el idioma de mis abuelos y abuelas a la edad de 25 años, me enfrenté a desafíos que imagino son comunes para la mayoría de los nuevos aprendices. Sentí que no avanzaba, ya que me encontré con reglas gramaticales abrumadoras y complejas. Tuve tres maestros diferentes, que me ayudaron a comprender la gramática y la estructura del idioma, pero no estoy ni cerca de hablar con fluidez; y siento que es porque me falta el componente de estar totalmente inmersa en el idioma. Necesito rodearme de la belleza de los sonidos y la conexión práctica que tiene con el entorno.


Durante la pandemia, por tercera vez, volví a clases vía Zoom. Todo el proceso fue desafiante y extraño debido a las largas horas de aprendizaje en un espacio virtual, el aislamiento de la pandemia y el aprendizaje a través del español. El estar rodeada del idioma e invertir una buena cantidad de tiempo en el aprendizaje de un idioma realmente puede hacer la diferencia. La regla de oro es: no hay progreso sin invertir una cantidad adecuada de tiempo cuando se está aprendiendo una lengua. 


He estado reflexionando sobre en qué aspectos debo enfocarme para continuar mi viaje y recuperar los conocimientos de mis abuelas y abuelos. Llegué a la conclusión de que necesito pasar más tiempo con personas que hablan con fluidez, ancianos y ancianas, e invertir una cantidad de tiempo adecuada todos los días. Lamento mucho no haberme dado cuenta de cómo podría haber aprendido el k’iche’ de manera más efectiva cuando los dos últimos hablantes fluidos de mi familia todavía estaban físicamente con nosotros. Pero sigo en pie y me doy cuenta que nunca es demasiado tarde para aprender mi idioma desde el corazón. Hoy, mi misión es recuperar los espacios donde mis ancestros no se sentían seguros hablando su idioma, apropiarme de él y transmitirlo responsablemente.
 

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Ceremonias mayas en el lago de Atitlan, Guatemala. Foto por Jorge Estuardo de León.

 

Restaurar y proteger nuestros idiomas y paisajes nativos


Del 5 al 7 de octubre de 2021, Cultural Survival realizó la conferencia virtual de tres días, "Restaurar y proteger nuestras lenguas y paisajes nativos", que reunió a 31 expertos y profesionales en revitalización de idiomas Indígenas de Rusia, Canadá, Estados Unidos, México, Guatemala, Ecuador, Colombia, Bolivia, Perú, Kenia, Sudáfrica y Australia. Los tres temas del evento fueron: cómo contribuyen los idiomas Indígenas a la preservación de la biodiversidad; recuperar y fortalecer nuestros idiomas Indígenas más allá de nuestros hogares: metodologías y enfoques prácticos; y mujeres Indígenas y el poder de la narración comunitaria.


El objetivo de la conferencia fue compartir conocimientos y enfoques prácticos en torno a los esfuerzos de revitalización lingüística por parte de los Pueblos Indígenas. Después de escuchar las historias de éxito y las luchas de los guerreros que mantienen vivas sus lenguas, me inspiré en las formas creativas en que las comunidades abordan los desafíos de revitalización. Escuché historias de cómo los adultos sin fluidez pueden volverse fluidos con una combinación de apoyo financiero y no financiero, una metodología bien desarrollada y culturalmente apropiada, recursos complementarios como medios digitales y materiales escritos, y, por supuesto, la estrategia más importante: la inmersión total en sus idiomas. 

 

Durante las presentaciones, resonaron en mi mente las palabras de mi abuelita cuando se refería al significado de las nubes y sus formas, el color del cielo, los días de cosecha, el significado y uso de las plantas medicinales, y el respeto por el maíz y el agua. Recuerdo muy bien sus palabras: “Hay que cuidar lo que nos da la tierra. La tierra es nuestra madre. Un día no habrá agua y los niños tendrán que afrontar las consecuencias de la escasez”. Los impactos del cambio climático, incluyendo la falta de lluvias, han provocado la pérdida de cosechas, lo que significa escasez de alimentos y aumento de los precios. Estos factores, combinados con la escasez de agua, podrían significar crisis alimentarias inminentes para las familias Indígenas.

 

Cuando pienso en el riesgo de que los conocimientos tradicionales no se transmitan a las nuevas generaciones, me preocupa pensar cómo continuará la vida y armonía entre los seres vivos. Las lenguas son parte del todo. No podemos hablar del bienestar general de los Pueblos Indígenas sin incluir nuestras lenguas.

 

En palabras de la activista del idioma pertame, Vanessa Farrelly (pertame), “la lengua es la voz de la tierra”. Cuando hablamos de la conexión de los Pueblos Indígenas y la tierra, hablamos de todo un sistema vivo que está interconectado y es interdependiente. Esta relación recíproca tiene un componente regenerador. Tiene que haber una forma respetuosa de interactuar con la tierra porque ella nos alimenta y da vida.

 

El conocimiento ecológico tradicional contiene técnicas y soluciones valiosas para abordar, adaptar y mitigar el cambio climático y la pérdida de biodiversidad, como incendios forestales, inundaciones, sequías, cambios en el comportamiento animal y otras alteraciones experimentadas en nuestras tierras y territorios. Este conocimiento está intrínsecamente conectado con el idioma y se transmite a través de él. Jeannette Armstrong (Syilx Okanagan), profesora asociada de Estudios Indígenas y Presidenta de Investigación de Canadá, señaló durante la conferencia, “cuando se pierde el conocimiento, las consecuencias son irreversibles”.

 

Los Pueblos Indígenas han adaptado su estilo de vida para respetar el medio ambiente, preservando los bosques, ríos y lagos. El respeto y cuidado de la tierra se transmite especialmente a través de ceremonias, según Marcus Briggs-Clouds (maskoke), quien enfatizó la importancia de hablar con la tierra. Cuando los Pueblos Indígenas cuidan y preservan el medio ambiente, esta relación sustenta la vida de las especies de flora y fauna. “La lengua se convierte en el puente en el que los Pueblos Indígenas transmiten la responsabilidad que conlleva el conocimiento”, mencionó Antonio Q’apaj Conde (aymara).
 

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No se permite hablar inglés en Yuchi House en Sapulpa, Oklahoma. Foto cortesía de Yuchi Language Project.


Desafíos para mantener vivos nuestros idiomas

 

Antes de la conferencia, Cultural Survival realizó una encuesta que reunió información de 78 asistentes de las siguientes naciones Indígenas: maya k'iche', tohono o'odham, secwépemc, waî waî, batwa, nyindu, guna, hawaiano, selkup, maya pocomchi, dodoth, ainu, buryat, maya mam, yoruba, taino, maasai, stockbridge-munsee, lunaape, mixteca, yamaye guani - tribu del colibrí de Jamaica, hñähñu, rohingya, hopi, ngunnawal, ngambri, ngarigu, moro americano, oromo, gunditjmara , sunuwar, tamoo, iTaukei, chorotega, dine, sepik, maya yucateco, nama, maya kaqchikel, syilx, southern ute, chickaloon, binnizá, komi, ayuuk, tharu, shoshone, tŝilhqot'in, xicanx, guernsey, cherokee, garífuna, gujjar, chicana-apache, musqueam, tunica-biloxi y carpatho.

 

Los asistentes compartieron algunas de las barreras que afectan a sus comunidades y sus esfuerzos para fortalecer y revitalizar sus idiomas. Algunas de estas barreras incluyen: reubicación de comunidades a nuevos territorios; falta de información que les permita garantizar la implementación del derecho de los Pueblos Indígenas a hablar su idioma y el derecho a sus culturas; imposición e influencia de los idiomas oficiales; falta de fondos para apoyar la programación de idiomas y reuniones; el falso pensamiento de que no hay “valor económico” en el idioma; pocos ancianos hablantes nativos; colonialismo, extractivismo y trauma; currículo y metodologías occidentales; desinformación dentro de las comunidades; falta de apoyo financiero; falta de compromiso de los jóvenes; y dedicar tiempo a actividades con un enfoque académico en lugar de aquellas relacionadas con la vitalidad del lenguaje.

 

A pesar de los desafíos que se mencionaron, profesionales y expertos en el campo de los derechos Indígenas y la revitalización de las lenguas compartieron historias inspiradoras que demuestran la urgencia de tomar medidas para reconocerlas no sólo como parte de los procesos de comunicación, sino como un componente esencial de la identidad cultural, la espiritualidad y cosmovisión, y de los sistemas de conocimiento tradicionales de los Pueblos Indígenas.

 

Creo que nosotros, como Pueblos Indígenas, debemos reconocer las causas profundas de la pérdida de nuestros idiomas. Necesitamos trabajar para usarlos en los espacios que se nos han negado durante décadas. Necesitamos reconocer su valor y el de las culturas, así como la manera en que nuestro conocimiento tradicional milenario está integrado en ellos. Debemos tomar medidas inmediatas para responsabilizar a los gobiernos, las instituciones estatales y los formuladores de políticas en la defensa de nuestros derechos, incluido el derecho a hablar nuestros idiomas en los espacios de la vida cotidiana, especialmente en las escuelas.

 

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Rosa Palomino (Aymara) Q.E.P.D, Ex vicepresidenta de la Red de Comunicadores Indígenas del Perú, Locutora del programa radial "Wiñay Panqara" y congresista, mientras realizaba una entrevista. Foto cortesía de Rosa Palomino.

 

Soluciones por Pueblos Indigenas

Estrategia de inmersión total

 

Los Pueblos Indígenas a nivel mundial crean soluciones culturalmente apropiadas para mantener vivos sus idiomas, conectados con su cosmovisión. Durante la conferencia, reflexioné sobre cuán complejos son otros procesos de revitalización cuando solo unos pocos ancianos hablantes nativos están vivos físicamente. Un buen ejemplo de una solución Indígena que se alinea con la cosmovisión de su pueblo es la metodología de inmersión del “Proyecto de idioma yuchi” en Oklahoma. Esta forma de aprender el idioma es bastante similar a como aprendemos idiomas cuando somos bebés. Escuchamos y con el tiempo entendemos. Nadie nos explica todas las reglas gramaticales que normalmente se enseñan en el sistema educativo occidental. Comprender la gramática y la estructura del idioma puede ser útil, pero lo más importante es aprender el idioma desde el corazón, incluyendo las sensaciones producidas por los sonidos y la conexión que crea el idioma con nuestro entorno. 


La relación entre una madre y sus hijos se refleja en el lenguaje. Las mujeres Indígenas, como dadoras de vida, tienen un gran rol en la transmisión de la lengua desde el vientre. Halay Turning Heart (yuchi, seminole) nos compartió cómo asumió la responsabilidad de transmitir el yuchi a sus hijos. Ahora, sus hijos son los primeros hablantes de este como primera lengua en tres generaciones. Como ella dijo: “nuestros ancestros han traído nuestro idioma hasta aquí y ahora depende de nosotros traerlo a casa”.


Modelo maestro-aprendiz


En una discusión sobre el programa maestro-aprendiz, Farrelly explicó cómo, debido al alto nivel de peligro del idioma pertame en Australia Central, fue necesario crear otra generación de hablantes adultos con el apoyo de los ancianos hablantes. Expresó la importancia de alinear sus valores Indígenas a la metodología de revitalización: “Tenemos que recordar cómo era y recordar nuestras tradiciones orales. Solo tenemos que seguir difundiendo el mensaje y despertar a la gente para que deje de pensar al estilo occidental”, mencionó. 


Aprender un idioma cuando eres adulto puede ser bastante desafiante, especialmente cuando estás en la fase de nivel intermedio (cuando puedes entender pero no puedes tener una conversación muy fluida). El Dr. Michele Johnson (Okanagan), de Syilx Language House, destacó la importancia de dedicar tiempo al aprendizaje: “No se puede esperar que la gente revitalice el idioma en las noches y los fines de semana”. En los casos en que solo unos pocos ancianos están enseñando la lengua, hay una sensación de urgencia de invertir más recursos financieros. Al brindar apoyo financiero a los estudiantes adultos, ellos podrán invertir más tiempo en el sagrado trabajo de preservar el idioma en lugar de estar fuera de la comunidad por un trabajo de tiempo completo.


Medios multilingües y estrategias digitales


Durante la conferencia, se enfatizó que la estrategia de inmersión es una de las soluciones más efectivas para revitalizar los idiomas. Los medios digitales son una herramienta poderosa que puede contribuir a escuchar, leer y practicar las lenguas Indígenas con mayor frecuencia. Los medios comunitarios son un mecanismo efectivo para transmitir idiomas y saberes, especialmente cuando los medios tradicionales solo transmiten contenidos en el idioma oficial del país. Socorro Cauich (maya yucateco), de radio Yuyum, dijo: “Hay muchas iniciativas que hacen cosas en lengua maya relacionadas con la lengua y la cultura, pero si no hacemos correr la voz, estas iniciativas no llegarán a esos jóvenes que están en espacios tecnológicos.”


La proliferación de idiomas Indígenas en los medios digitales debe acelerarse a medida que continúa el predominio del idioma inglés en la ciencia y la tecnología. El proyecto Ki’kotemal TV está dedicado a llegar a los hijos de los migrantes que se han visto obligados a abandonar sus comunidades y no aprendieron su idioma ancestral. Vianna González (maya k’iche’) explicó que el proyecto utiliza plataformas de redes sociales como Twitter, Facebook, Youtube, Instagram y Soundcloud, que han sido muy útiles para subir contenido. Usar la tecnología para llegar a una audiencia que ha tenido que dejar su comunidad y no puede sumergirse completamente en el idioma puede contribuir a mantener el contacto con él.


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Generaciones de pastores de renos saami en Rusia. Valentina Sovkina (saami), panelista de la conferencia, produjo la película "Tsyya nita/Well Done Girl", sobre una mujer que revitalizó su idioma nativo al hablarlo con sus nietas. Foto cortesía de Valentina Sovkina.


Década Internacional de los idiomas Indígenas


Aunque los pasos para revitalizar los idiomas son complejos y requieren recursos financieros y no financieros, en Cultural Survival tenemos la esperanza de que "Restaurar y proteger nuestros idiomas y paisajes nativos" se haya convertido en un punto de inflexión para iniciar una conversación sobre el Decenio Internacional de las Lenguas Indígenas, con un enfoque en la acción. No queremos que esta década sea otra década dedicada a analizar el problema de la pérdida del idioma, sino más bien animar y financiar a las comunidades que hacen el trabajo y crean resultados más inmediatos.


Con este fin, Cultural Survival aboga por un enfoque basado en los derechos en el que las comunidades que realizan el trabajo tengan voz en el diseño y la implementación de sus soluciones de revitalización lingüística. Nosotros, como Pueblos Indígenas, tenemos la responsabilidad de aprender nuestros idiomas y transmitir el conocimiento que viene con ellos a nuestras generaciones futuras. Tenemos derecho a hablar nuestros idiomas en la escuela y en cualquier espacio público. La revitalización será factible cuando las soluciones para proteger, mantener y fortalecer los idiomas Indígenas provengan de las propias comunidades Indígenas, de acuerdo con sus valores y cosmovisiones.


Tenemos la esperanza de que se dediquen más fondos al trabajo de revitalización, centrado principalmente en iniciativas de base. Nuestra prioridad es la creación de hablantes fluidos y hablar nuestros idiomas en espacios públicos de nuevo. Es un desafío recaudar fondos en torno al tema del aumento de hablantes adultos, ya que actualmente se apoyan programas que producen diccionarios y otros materiales escritos o audiovisuales. Estas herramientas complementarias pueden ayudar a mejorar el uso y la comprensión de los idiomas; sin embargo, para revitalizar un idioma, es necesario hablarlo.


Hacemos un llamado a los que tuvieron que emigrar y salir de sus comunidades, los que formaron parte de internados y se vieron obligados a dejar de hablar sus idiomas, a los que les dijeron que no lo hablaran, para que dejen el miedo. Nunca es demasiado tarde para comenzar el viaje de volver a aprender nuestros idiomas Indígenas. Algunos días sentiremos que no vamos a ninguna parte, pero en el fondo de nuestros corazones, sabremos que estamos haciendo algo significativo. Valentina Sovkina (saami) expresó esta idea claramente: “Lo más importante es no tener miedo. Hay una oportunidad de aprender. Nuestros idiomas vivirán si tú y tus hijos pueden escucharlo y hablarlo”.