El 10 de marzo de 2026, Cultural Survival anunció la publicación de su informe anual "In Memoriam", que documenta los terribles asesinatos de 46 personas defensoras Indígenas del territorio y los derechos en América Latina en 2025. El informe destaca la crisis persistente y sistémica que enfrentan los Pueblos Indígenas, quienes son desproporcionadamente atacados por su labor esencial de custodiar y proteger ecosistemas y territorios vitales.
América Latina sigue siendo la región más peligrosa del mundo para la defensa de la tierra, con el 82% de los casos globales de ataques contra personas defensoras. Las personas defensoras Indígenas enfrentan una doble amenaza: defender los derechos y el medio ambiente y ser Indígenas, ya que el 33% de todas las personas defensoras en 2024 fueron Indígenas. El informe "In Memoriam" destaca que la gran mayoría de los ataques (más del 95%) se originan en la defensa de tierras y territorios frente a las industrias extractivas.
Puntos clave destacados:
- Sectores de conflicto: La minería ocupa el primer lugar entre los sectores con mayor número de asesinatos, seguida de la tala de árboles y la agroindustria. Estas industrias invaden con frecuencia territorios Indígenas debido a su riqueza en recursos naturales.
- La impunidad reina: Los asesinatos son la "punta del iceberg". En algunos países latinoamericanos, la tasa general de impunidad puede ser del 90% o superior, una cifra que a menudo se supera en el caso de los crímenes contra defensores Indígenas, ya que las autoridades tienden a no realizar investigaciones exhaustivas.
- Tendencias emergentes: El informe destaca nuevos patrones preocupantes, como los ataques contra defensores Indígenas que participan en actividades de incidencia internacional y un patrón de acusaciones falsas, como las de terrorismo, utilizadas para criminalizar su labor de defensa de la tierra.
- Casos Destacados: El informe incluye perfiles de personas defensoras en toda la región, incluyendo el asesinato de Vicente Fernandes Vilhalva (Guaraní-Kaiowá) en Brasil a manos de milicias agrícolas tras una reivindicación territorial; el asesinato de Francisco Marupa (Leco) en Bolivia por su oposición a la minería ilegal en el Parque Nacional Madidi; y múltiples asesinatos en Colombia —el país con el mayor número de asesinatos a nivel mundial—, como el del médico tradicional José Albeiro Liz Muchicon (Nasa) y el líder juvenil James Tomás Guanga Quelal (Awá).
"La pérdida de 46 defensores Indígenas en un solo año es una profunda tragedia que nos afecta a todos", declaró Alicia Moncada (Wayuu), Directora de Incidencia y Comunicaciones de Cultural Survival. Estas personas eran las protectoras de nuestro planeta y poseían un conocimiento invaluable sobre cómo salvaguardar nuestros ecosistemas. Sus asesinatos no son incidentes aislados, sino una crisis sistémica cuyo objetivo es intimidar y cerrar el espacio cívico. Publicamos este informe para honrar sus vidas, su trabajo y lo que representaron. Cultural Survival se compromete a enaltecer las voces Indígenas y a continuar su trabajo por la justicia junto a las comunidades afectadas.
Cultural Survival recopiló estos casos a partir de informes de medios de comunicación, comunidades y organizaciones asociadas, con el objetivo de dar a conocer todos los nombres y legados de las personas defensoras, independientemente de la cobertura mediática, y trabajar por la justicia para las personas afectadas. Cuando recibimos casos por parte de comunidades socias que no habían sido publicados todavía, nos aseguramos de que sea seguro publicarlos, siempre con consentimiento de la comunidad.
El informe insta a los gobiernos nacionales y a la comunidad internacional a tomar medidas decisivas para defender los marcos legales vigentes, como el Acuerdo de Escazú, a garantizar la protección efectiva de las personas defensoras de los derechos humanos y de la tierra, y a combatir la impunidad generalizada que posibilita estos crímenes.