Hōkūle‘a Viajando Alrededor del Mundo-Un Final, Un Comienzo. . .

Este artículo es la sexta entrega de una serie que está documentando el histórico viaje de tres años de la Hōkūle'a, una réplica a escala real de una wa'a kaulua (canoa de polinesia de doble casco) por todo el mundo.

Cuando el primer grupo de canoas que escolta a la canoa Hōkūle'a entra en el canal de Islas Mágicas, muchos recuerdan cuando la Hōkūle'a salió de Honolulu, en su primera etapa internacional de su Viaje Alrededor del Mundo, en mayo de 2014. Una multitud de decenas de miles de personas, que fueron subiendo hasta alcanzar los 50.000 al final del día, se congregaron en las Islas Mágicas para presenciar este importante evento. Casi todo el mundo estaba adornado con una camiseta, sombrero o adorno tradicional para apoyar y manifestar su conexión y orgullo hacia la Hōkūle'a y, el viaje alrededor del mundo. Algunos recuerdan el año antes de la salida como el comienzo "oficial" cuando la Hōkūle'a hizo un recorrido alrededor de la cadena de la isla hawaianas, deteniéndose en los numerosos puertos de cada isla para hacer una ofrenda de despedida y recoger el amor y "aloha" del pueblo de Hawái.  Este recorrido es igual a la que hace un isleño que visitaría a su familia cercana y extensa antes de embarcarse en un largo viaje. Algunos estaban allí hace tres años cuando Hōkūle'a salió por primera vez de las aguas hawaianas en el viaje alrededor del mundo. Algunos estaban presentes cuando la Hōkūle’a regresó a la Isla Mágica en 1976, en la vuelta de su viaje inaugural a Tahití. Todo el mundo tiene una conexión especial con la canoa y este viaje.

3 canoes

En cuanto a mí, el viaje alrededor del mundo comenzó hace 10 años en un muelle en la ciudad de Marinoa, Fukuoka, Japón. Estuvimos en la segunda mitad del Kū Holo Mau, el viaje Kū Holo Lā Komohana que nos llevó primero a Satawal en Micronesia para entregar el regalo de una canoa a nuestro maestro, el Gran Maestro Navegante Píus "Papa Mau" Piailug. En la primera mitad, el Kū Holo Mau (Travesía en honor a Mau), llevó las canoas Hōkūle'a y Alingano Maisu de Hawái a Satawal, donde la Alingano Maisu sería presentada a Papa Mau y a la gente de Satawal en una muestra de gratitud y humildad, al haber sido confiado con el gran conocimiento de un hombre tan humilde. Cuando la Hōkūle'a salió de Satawal, Kū Holo Lā Komohana (travesía en la dirección de Lā-Komohana, hacia el Oeste), comenzó trazando el camino de nuestro Rey Kalākaua mientras navegaba para encontrarse con el Emperador Meiji de Japón en 1881.
 

El rey Kalākaua fue el primer monarca que navegó alrededor del mundo, una hazaña que no hizo solo una vez, sino dos veces, en 1881 y 1887: ¿un presagio para este viaje, tal vez? Mientras trabajábamos en el muelle de Fukuoka, recibimos la triste noticia de que el primer capitán de la Hōkūle'a que iba a navegar a Tahití, Elia "Kāwika" Kapahulehua, había fallecido en Hawái. Después de que nuestra tripulación hizo una conmemoración en forma de oraciones, canciones, danzas, cantos y relatos, reflexionamos sobre nuestro viaje de ese entonces y el primer viaje de la Hōkūle'a unos 31 años antes y, nos preguntamos qué nos deparaba el futuro. Era el muelle en el que nuestro líder del viaje había comenzado a planear los próximos pasos. Habíamos hablado de navegar alrededor del mundo antes, pero ahora parecía haber un sentido de urgencia aún mayor.

hokulea

Cuando volvimos a Hawái unos meses más tarde, el líder de la 'Ohana Wa'a (familia de las canoas) se reunió en Hō'a de Nā Kālai Wa'a en Kohala, isla de Hawái, y Nainoa Thompson, jefe de la Sociedad Viajera Polinesia, estableció el primer plan de navegación para el viaje alrededor del mundo. Obtuvo el apoyo de la 'Ohana Wa'a para navegar alrededor del mundo con la idea de compartir el conocimiento y la sabiduría indígena desde aquí en Hawái, con el fin de llevar conciencia de nuestro planeta, nuestra "Tierra de la Isla", de la que todos tenemos una participación. Y así, nació el viaje, pero no un viaje común. Se necesitarían los próximos seis años para investigar adecuadamente la ruta, reconstruir la canoa, llevar a cabo ensayos en el mar, y entrenar a la enorme tripulación que se necesitaba para llevar a cabo este viaje.
 

Miles de voluntarios vinieron a poner su “mana” (espíritu y poder) para preparar a la Hōkūle'a para este próximo gran capítulo de su vida. Esto significaba desarmarla entera hasta los cascos, y construirla de nuevo para poder manejar las condiciones del mar en océanos desconocidos, -condiciones diferentes de aquellas en las cuales hemos estado navegando durante los últimos 38 años-. De estos voluntarios, unos pocos centenares se propusieron el reto de completar el riguroso entrenamiento requerido, para convertirse en un miembro de la tripulación en el viaje. Esto implicaba estar en buena condición física, con una prueba que incluye ejercicios de esfuerzo físico, una carrera de una milla cronometrada, y nadar una milla cronometrada. También implicaba el dominio de las habilidades básicas de navegación, primeros auxilios, técnicas de supervivencia oceánica, habilidades especializadas de navegación en Polinesia, un conocimiento básico de la navegación hawaiana tradicional sin instrumentos y el dominio de, al menos, otra habilidad especializada.

 

En el viaje, cada miembro de la tripulación era responsable de al menos, una tarea especializada, junto con el conocimiento en otras áreas como la cocina, la pesca, las reparaciones y el mantenimiento. Tuve el privilegio de servir como oficial de protocolo, especialista en instrucción y navegación, aunque como todos y cada uno de mis compañeros de tripulación, hicimos todos los trabajos que se necesitaban hacer en la canoa.

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Photo por Kamakanioka‘a–ina Paikai.

Una vez que el trabajo en tierra fue terminado y la Hōkūle'a fue remodelada, era hora para los ensayos en el mar y valorar la tripulación. Se llevó a cabo un breve conjunto de ensayos marítimos, y nos preparamos para el viaje de Mālama Hawái (cuidando Hawái). Este fue un viaje a través de la cadena de la isla, visitando numerosas comunidades en cada isla y, cruzando cada canal en Hawái, lo cual serviría como examen final antes de salir de las aguas hawaianas. Este viaje entre islas no fue concebido como una prueba marítima, sino más bien para visitar cada isla y reunir el aloha y mana de nuestro pueblo y llevarlo con nosotros mientras viajábamos por el mundo. Al concluir el viaje por todo el Estado de Mālama Hawai'i, la Hōkūle'a regresó a O'ahu para un aprovisionamiento final antes de embarcarse en su primera etapa internacional. Siguiente parada…Tahití.

 

Mientras recorríamos el mundo en los últimos tres años, desde mayo de 2014 hasta junio de 2017, viajamos 42.000 millas náuticas, nos detuvimos en más de 150 puertos en más de 23 países y territorios y, visitamos ocho sitios considerados como Patrimonio Mundial de la UNESCO. Cuando salimos de Hawái en mayo, nos dirigimos a Tahití, donde nos detuvimos en todas las islas principales de la Polinesia Francesa, con visitas especiales a Taputapuata en la isla de Raiatea, y parando en nuestra primera visita en la isla de Maupiti, antes de continuar a las Islas Cook, parando en Rarotonga y Aitutaki.

 

Después de dejar las Islas Cook, nos dirigimos a Samoa; primero rendimos homenaje a las principales islas de Manua antes de detenernos en Samoa Americana, luego continuamos hacia Samoa Occidental. Y desde allí, continuamos hacia el sur hasta Tonga, luego hacia Aotearoa, tierra de la larga nube blanca. Después de hacer una parada en Aotearoa, cruzamos el mar de Tasmania; nuestra primera vez fuera del Pacífico propiamente dicho, llegando al sureste de Australia y siguiendo nuestro camino hacia el norte a lo largo de la costa noreste hasta dejar el continente en dirección a Bali, Indonesia. Desde Bali, nos dirigimos hacia el oeste-suroeste hasta Mauricio en el Océano Índico, luego rodeamos la punta sur de Madagascar, donde pretendíamos llegar al puerto, pero se nos dijo adiós con la previsión de una inminente tormenta.

 

Nuestra próxima parada prevista era Richards Baai, el puerto más septentrional en el Cabo Oriental de Sudáfrica. Ese plan se vio frustrado por la tormenta que había cerrado el puerto en Madagascar, y así pusimos la canoa rumbo al norte para buscar refugio, anclando en la bahía de Maputo, Mozambique. Una vez que la tormenta se calmó, finalmente nos dirigimos a Richards Baai y marchamos hacia el sur, de puerto en puerto, hasta llegar a Ciudad del Cabo. En Ciudad del Cabo hicimos una parada para preparar la canoa para su primera travesía atlántica hacia Brasil con una parada prevista en Santa Helena.

 

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Desde Brasil, navegamos hacia el noroeste hasta las Islas Vírgenes, luego hacia una visita épica en Cuba, antes de dirigirnos hacia el este de los Estados Unidos, aterrizando en Florida. Desde la Florida, la Hōkūle'a se dirigió hacia el norte por la costa oriental, principalmente a través de las vías navegables interiores, haciendo muchas paradas en áreas como Washington DC, Nueva York, Boston y al norte de Montreal y Nueva Escocia antes de regresar de vuelta a Florida para una parada final antes de regresar a casa.

 

De los Estados Unidos, nos abrimos paso a través del Caribe, a través del Canal de Panamá, y hacia las Islas Galápagos. De las Islas Galápagos volvimos a Polinesia por Rapa Nui. De Rapa Nui, nos dirigimos a las islas Polinesias de regreso a Tahití, donde las embarcaciones Hikianalia, la Okeanos Marshall y Faafaite se unieron a la Hōkūle'a en su último tramo del viaje alrededor del mundo, y navegaron con nosotros a Hawái. Cuando la flota de canoas se acercó a las aguas de Hawái, otras canoas que navegaban en altamar se movilizaron para encontrarse con la flota en varios puntos de Hawái y navegar con ella en este regreso a la Isla Mágica. Las embarcaciones de Makali'i de la isla de Kawaihae-Hawaii, la Mo'okiha de Maui y la Nāmāhoe de Kaua'i salieron de sus respectivas islas y se unieron a nuestra madre canoa, la Hōkūle'a, para su regreso a casa en O'ahu.
 

Me vienen a la memoria mis pensamientos cuando el pū (concha) volvió a soplar, señalando la llegada de las otras canoas al canal. La primera canoa en llegar fue la Nāmāhoe de 70 pies de Kaua'i, la canoa más grande Hawaiana hecha en nuestra flota, y la más recientemente lanzada. Después de la Nāmāhoe fue la Mo'okiha-o-Pi'ilani de Maui, luego la Makali'i de la isla de Kawaihae-Hawaii. La siguiente canoa fue la Hawai'iloa, la canoa hecha de troncos de piezas que nos regalaron las tribus Tlingit Haida de Alaska, para poder tallar una canoa tradicional de troncos sencillos, como era costumbre en épocas pasadas.

 

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La siguiente fue la Okeanos Islas Marshall, una canoa corta, de un solo mástil, perfecta para viajar entre islas y realizar transportes. La Okeanos se dirigió a las Islas Marshall, después del acompañamiento de regreso a casa, donde estableció su nuevo puerto de origen. Después de la Okeanos, la siguiente canoa en llegar fue la Faafaite de Tahití. La Faafaite acompañó a la Hōkūle'a y la Hikianalia en la parte 2 del viaje alrededor del mundo, desde Tautira, a través de la Polinesia Francesa y hacia Rarotonga antes de Tahití.

Después de las escoltas de acompañamiento de regreso a casa habían entrado y se habían unido formando una flotilla, las estrellas del espectáculo se alinearon para hacer su entrada. La primera fue la Hikianalia, la hermana de la Hōkūle'a, que la acompañó por el Océano Pacífico y que escoltó a la Hōkūle'a de Hawái a Aotearoa al principio del viaje, y posteriormente, navegó a Tahití, en el tramo final del viaje, para escoltarla a casa. Una vez que todas las canoas fueron amarradas de forma segura, los eventos de celebración estaban listos para comenzar.
 

Sin embargo, había una última tarea que había que emprender antes de que empezaran las celebraciones. Un guerrero que representaba a las canoas tuvo que participar en una ceremonia de Kāli'i, una ceremonia que no se había hecho en más de 200 años. En esta ceremonia, el guerrero primero presenta una historia de los viajes de las canoas y la bravura y la compasión de sus viajeros frente a las condiciones extremas a los que se enfrentan a medida que navegan de un lugar a otro. Una vez terminado el discurso, el guerrero tiene que probar su valía y la dignidad de los que representa, esquivando múltiples lanzas lanzadas desde diferentes ángulos y capturando la última lanza. Toda esta hazaña fue realizada por el miembro de la tripulación Sam Kamu Kapo'i de una manera excelente. Como dice el 'òlelo no'eau (proverbio hawaiano), el Wai' Au'au, la misión fue "no más que un baño tranquilo".
 

Las tripulaciones de la parte final del viaje se dirigieron a la tienda para una ceremonia de 'awa (kava), discursos, canciones, danzas y presentaciones. Si bien una pequeña fracción de la tripulación estaba participando en las festividades bajo la carpa, el resto de la tripulación y cientos de voluntarios estaban ocupados atendiendo a las decenas de miles de personas que habían llegado a ser parte de esta ocasión única en la vida. Una responsabilidad importante era aceptar las ofrendas para la Hōkūle'a y colocarlas a bordo del wa'a.

paddlers

Los jóvenes de Nā Pe'a de Kona, isla de Hawái, ofrecieron el famoso ōpelu secado al sol (un caballo local) de su región junto con kalo (raíz de taro) para nutrir a los marineros y la canoa. Hinaleimoana ofreció un canto conmovedor; la 'ohana de Koolauloa ofreció paños kapa, leis para cada canoa, y cantos y danzas. La 'ohana de Maui ofreció un lei lā'ī (lei de la hoja del Ti) de una milla de largo. Cada ofrenda fue respondida con el protocolo apropiado, a menudo igualando las ofrendas. Muchos aloha fueron dados y recibidos en este día histórico, un día que tardará en olvidarse.

 

Tenemos un simposio educativo e informativo del viaje alrededor del mundo durante los próximos tres días en el centro de convenciones, pero el viaje no ha terminado todavía. Como comenzamos el viaje a vela alrededor de nuestras islas para recolectar el aloha, el mana y el apoyo de nuestro pueblo para compartir con el mundo, ahora debemos devolver el aloha, el maná y el apoyo que obtuvimos de la gente del mundo, y compartirlo con nuestras familias que se encargaron de nuestras responsabilidades mientras estábamos fuera. Y una vez que el viaje ha terminado, hay muchas canoas aquí en Hawái que necesitan navegar a costas lejanas, que esperaron pacientemente y apoyaron la Hōkūle'a, dejando a un lado sus planes de navegación para ser parte de este viaje épico. Como una madre que da ejemplo y permite que sus hijos sigan su ejemplo y aprendan por su cuenta, estas canoas están mordisqueando un poco para seguir los pasos de Māmā Hōkūle'a, para navegar en tierras lejanas sobre el mar azul profundo y hacerlo orgullosamente.

Kaimana Barcarse es el director regional de West Hawai'i para las Escuelas de Kamehameha y el director del programa y DJ principal de Alana I Kai Hikina en KWXX-FM. Barcarse también es miembro del consejo de administración de Cultural Survival y preside el consejo de The Cultural Conservancy.

Photos por Kaimana Barcase. 

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