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Caminos hacia la sanación: soberanía Indígena, conocimiento tradicional y bienestar colectivo

Halito akana (¡Hola comunidad!):    

Espero que ustedes, sus seres queridos y sus pueblos se encuentren bien. Donde vivo es primavera, las plantas están despertando y las aves cantan con entusiasmo al salir el sol. Después de un invierno seco, los arroyos y el suministro de agua de nuestra comunidad están en niveles bajos. Afortunadamente, la lluvia llegó hace poco, justo cuando sembrábamos maíz, brindándonos una esperanza renovada para la temporada de cultivo. Sin embargo, todo se siente precario, ya que el cambio climático pone de manifiesto cómo las acciones acumuladas a nivel global repercuten en nuestras condiciones locales.


Las cosmovisiones Indígenas, centradas en la interconexión y la relacionalidad, nos enseñan que no podemos estar verdaderamente bien si no cuidamos también el bienestar de los seres y del mundo que nos rodea. Este saber tradicional da forma a cómo nos cuidamos a nosotros mismos y a los demás, orientando lo que significa estar bien y sanar de maneras holísticas, centradas en la comunidad y guiadas por nuestras relaciones con la Madre Tierra. Aunque el colonialismo alteró nuestras formas de vida, incluidos nuestros sistemas para nutrir la salud y el bienestar, los Pueblos Indígenas están revitalizando estas prácticas.


En este número, conocerán sistemas holísticos de cuidado arraigados en la sabiduría ancestral, que informan el presente y moldean el futuro de nuestras comunidades. Estas historias hablan del poder sanador de la partería Indígena, las artes culturalmente arraigadas, la transmisión intergeneracional de conocimientos sobre medicinas tradicionales, la revitalización del camino femenino y sobre un movimiento que está transformando el trabajo social al incorporar el conocimiento Indígena y servir respetuosamente a los Pueblos Indígenas.
Como escribe Hilary Weaver (Lakota): “Cuando nos guiamos por nuestras propias formas de ser y de conocer, y podemos abrazarlas, mantenemos nuestro enfoque en la persona y su comunidad, en lo espiritual, físico, emocional y psicológico. La salud integral de la persona es esencial para la salud de las comunidades”. Y, como explica Ukhing Nue Chak (Chak): “...el bienestar no se refiere únicamente a la salud física, sino también a salvaguardar las tradiciones, proteger la naturaleza y mantener vínculos comunitarios sólidos”. Nuestras comunidades necesitan que estemos bien y nosotros necesitamos que nuestras comunidades y entornos estén sanos para experimentar un florecimiento mutuo.


La Organización Mundial de la Salud (OMS) articuló la salud como una cuestión de derechos humanos en su Constitución de 1946, y esta quedó formalmente vinculada al derecho internacional en 1966, mediante el artículo 12 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Más recientemente, en 2023, el Foro Permanente de las Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas adoptó un estudio dirigido por sus miembros, con aportes del Grupo de Trabajo sobre los Determinantes Indígenas de la Salud. Ese mismo año, la OMS adoptó los Determinantes Indígenas de la Salud, incluidos la “Indigeneidad” y el “colonialismo”, cuando los estados miembros aprobaron la Resolución 76.16 sobre la Salud de los Pueblos Indígenas y comenzaron a apoyar directamente el diseño y desarrollo de planes de implementación liderados por Pueblos Indígenas. El segundo borrador del Plan de Acción Mundial para la Salud de los Pueblos Indígenas (2027–2040) ya se encuentra disponible para revisión y consultas.


En consonancia con la sabiduría Indígena, la OMS y otros organismos definen los Determinantes Indígenas de la Salud como factores holísticos y colectivos que moldean el bienestar más allá de los modelos biomédicos e incluyen la conexión con la tierra, la cultura, la lengua, la autodeterminación y el conocimiento tradicional. Estos factores son esenciales para abordar las desigualdades en salud arraigadas en la colonización, el racismo y la degradación ambiental y, en última instancia, benefician a toda la humanidad y a la Madre Tierra.


Como simpatizantes de Cultural Survival, ustedes contribuyen a los esfuerzos de los Pueblos Indígenas que salvaguardan sistemas de conocimiento, lenguas y formas de vida para las generaciones futuras. También nos ayudan a amplificar las voces de quienes están liderando el camino hacia la sanación de la humanidad y co-creando un futuro de florecimiento mutuo para todos nosotros. Por favor, hagan una donación a:  www.cs.org/donate.

Hochi yakoe li hoke (¡muchas gracias a ustedes!),

Aimee Roberson
(Choctaw y Chickasaw)

Directora Ejecutiva
Cultural Survival

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